La colomba de chocolate con glaseado de avellanas es deliciosa, esponjosa e irresistible; una delicia única hecha con nuestras manos. Su interior está lleno de virutas de chocolate negro, mientras que el glaseado, también a base de chocolate negro, se enriquece con avellanas tostadas que lo bordean y lo hacen extraordinariamente sabroso. Esta deliciosa colomba se ha hecho con levadura fresca. Podéis preparar la colomba de chocolate también como una simpática idea para regalar.
- Dificultad: Media
- Costo: Medio
- Tiempo de preparación: 1 Día
- Tiempo de cocción: 55 Minutos
- Porciones: Colomba de 1 kg
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Pascua
Ingredientes
- 100 g Harina Manitoba
- 5 g Levadura fresca
- 75 ml Agua
- 3 Yemas
- 195 g Harina Manitoba
- 195 g Harina 0
- 155 g Mantequilla blanda
- 105 g Azúcar
- 200 ml Agua
- 1* masa fermentada
- 45 g Harina Manitoba
- 40 g Harina 0
- 15 g Miel multifloral
- 4 g Sal fina
- 30 g Azúcar
- 3 Yemas
- 30 g Mantequilla fundida
- 1 sobre Vainillina
- 125 g Chocolate negro
- al gusto Ralladura de naranja
- 250 g Chocolate negro
- 150 ml Nata líquida
- 50 g Avellanas
- al gusto Azúcar granulado
Preparación
1) Preparamos el prefermento. Disolvemos la levadura fresca en el agua y luego añadimos la harina tamizada. Mezclamos hasta obtener una masa blanda que dejaremos duplicar su volumen, bien tapada.
2) Cuando el prefermento haya duplicado su volumen, lo transferimos a la amasadora, añadimos las yemas y las trabajamos juntas durante 5 minutos con el gancho de pala.
3) Transcurridos los 5 minutos, añadimos el azúcar disuelto en 150 ml de agua, la mantequilla blanda y la harina del 1* amasado (bien tamizada). Amasamos con el gancho de amasar, a velocidad 1, hasta que la masa se reúna en forma de bola en el fondo del bol (unos 15/20 minutos). De vez en cuando paramos la amasadora, recogemos la masa y la damos la vuelta, y luego reanudamos el amasado.
4) A este punto añadimos los 50 ml restantes de agua, poco a poco, amasamos y dejamos que se absorba completamente. Transferimos la 1* masa a un bol grande, cubrimos con film transparente y esperamos a que duplique su volumen (según la temperatura ambiente, tardará unas 5/6 horas).
5) Cuando la 1* masa haya levado bien, la volvemos a poner en el bol de la amasadora con el gancho de amasar. Añadimos la harina, la sal, la miel y el azúcar previstos para el 2* amasado y los trabajamos durante unos 15 minutos, hasta que se hayan absorbido por completo.
6) Ahora podemos incorporar las yemas, pero solo una a una y solo cuando la yema anterior se haya absorbido completamente (unos 5/7 minutos más), siempre a velocidad 1. También en este caso, conviene recoger la masa en el bol y darle la vuelta.
7) Tras las yemas, añadimos la mantequilla fundida tibia, poco a poco, y seguimos amasando para que se absorba. Ahora podemos añadir el chocolate negro troceado, la ralladura de 3 naranjas y la vainillina. Trabajamos lo justo para incorporarlos en la masa. Cubrimos el bol con film transparente y dejamos reposar durante una hora.
8) Engrasamos o untamos con mantequilla las manos y la superficie de trabajo y volcamos la masa. Cortamos en dos porciones, una algo más pequeña que la otra (las alas). Enrollamos cada porción sobre sí misma para dar estructura a la masa. Colocamos la porción más pequeña en el fondo del molde, en sentido horizontal. Luego, encima, ponemos la más grande, a la que habremos dado forma de barra (el cuerpo). Dejamos levar la colomba hasta que llegue a los bordes del molde.
9) Precalentamos el horno a 170 °C. Mientras tanto, dejamos la colomba al aire para que se forme una especie de «piel» externa. Horneamos la colomba a media altura durante unos 55/60 minutos, sin abrir nunca el horno.
10) Preparamos el glaseado. Cuando la colomba esté fría, calentamos la nata sin llegar a hervir. Apagamos el fuego, añadimos el chocolate negro troceado y mezclamos hasta que se derrita por completo. Añadimos las avellanas tostadas y vertemos el glaseado sobre la colomba, procurando que la cubra completamente y de forma uniforme. Hecho esto, la dejamos solidificar. Recomiendo dejar reposar la colomba al menos un día antes de degustarla, para que los aromas y sabores se expresen al máximo.

