¿Te han sobrado huevos de Pascua? Transfórmalos en una tarta tenerina de chocolate negro, deliciosa y húmeda, lista en pocos minutos.
La Tarta Tenerina es uno de esos postres que nunca fallan: pocos ingredientes, una textura húmeda y que se deshace en la boca, un aroma a chocolate que llena la cocina y levanta el ánimo al instante. Este año he decidido prepararla en una versión «antidesperdicio», usando precisamente los huevos de Pascua que han sobrado.
Es la receta perfecta para los días después de Pascua, cuando el chocolate parece multiplicarse en la despensa y hace falta una idea sencilla para convertirlo en algo especial. Esta tarta se prepara en pocos minutos, sin levadura, y ofrece esa fina costra en la superficie que se rompe al primer bocado dejando paso a un corazón suave y cremoso.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 25 Minutos
- Porciones: 8 Personas
- Métodos de Cocción: Baño maría, Cocción con robot de cocina, Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones, Pascua
Ingredientes de la tarta tenerina de chocolate negro
- 200 g chocolate negro al 55%
- 150 g azúcar
- 100 g mantequilla
- 50 g harina 00
- 4 huevos (separar claras y yemas)
Utensilios
- 1 Robot de cocina Bimby tm31 – tm5 – tm6 – tm7
- 1 Cazo
- Cuencos
- Batidoras de varillas eléctricas
- 1 Espátula
- Papel de horno
- 1 Molde 22 o 24 cm
Preparación de la tarta tenerina
❤ Por qué te encantará esta receta
Te encantará esta tarta tenerina porque es simple, rápida e increíblemente deliciosa, con esa fina costra que se rompe al primer bocado dejando paso a un corazón suave y fundente. Es la receta ideal cuando tienes huevos de Pascua para reciclar y quieres convertirlos en un postre casero, sin complicaciones y sin levadura. Se prepara en pocos minutos, con ingredientes comunes, y es perfecta para desayunos, meriendas o como postre de última hora. Una de esas recetas inteligentes que solucionan la despensa y conquistan a todos.
Pica el chocolate negro en trozos pequeños. Fúndelo al baño María o en el microondas y, poco antes de que esté completamente fundido, añade la mantequilla. Sigue removiendo hasta que ambos estén bien fundidos, luego deja templar la mezcla.Mientras tanto, separa las yemas de las claras en dos cuencos amplios. Añade a estas últimas la mitad del azúcar y móntalas hasta obtener una mezcla firme y espumosa.
Reserva las claras y monta las yemas con el azúcar hasta obtener una mezcla clara y espumosa. En este punto, con las varillas aún en funcionamiento, vierte en hilo la mezcla de chocolate y mantequilla ya templada.
Incorpora poco a poco las claras montadas a punto de nieve en el bol con la mezcla de chocolate, mezclando delicadamente de abajo hacia arriba con una espátula. La mezcla deberá quedar lisa y homogénea. Luego añade la harina 00 ya tamizada y continúa mezclando con la espátula siempre de abajo hacia arriba, hasta que esté bien integrada. Por último, unta con mantequilla y enharina un molde desmontable de 22-24 cm o fórralo con papel de horno.
Vierte la masa en el molde y nivélala bien con una cuchara o una espátula de cocina. Hornea en horno estático precalentado a 175° durante 30 minutos, colocando la bandeja en el primer nivel desde abajo. Comprueba la cocción con un palillo, luego saca del horno y deja enfriar completamente el pastel antes de desmoldarlo y servirlo.
Pon el chocolate en el vaso y tritura durante 5 segundos a velocidad 7, luego baja los restos con la espátula. Añade la mantequilla y funde durante 12 minutos a 37° a velocidad 1. Trasfiere a un cuenco y deja enfriar aparte.
En el vaso limpio y seco, coloca la mariposa, añade las claras con la mitad del azúcar y móntalas hasta que estén bien espumosas. Traslada la mezcla a un cuenco y guárdala en el frigorífico. Quita la mariposa. Pon en el vaso el resto del azúcar y las yemas, y mezcla durante 30 segundos a velocidad 3.
Incorpora la mezcla de chocolate y mantequilla, y la harina, y mezcla durante 1 minuto a velocidad 2. Vierte en un cuenco. Con una espátula de repostería, incorpora delicadamente las claras montadas a punto de nieve, con movimientos lentos de abajo hacia arriba.
Vierte la masa en el molde y nivélala bien con una cuchara o una espátula de cocina. Hornea en horno estático precalentado a 175° durante 30 minutos, colocando la bandeja en el primer nivel desde abajo. Comprueba la cocción con un palillo, luego saca del horno y deja enfriar completamente el pastel antes de desmoldarlo y servirlo.
🔄 Variantes y sustituciones
La tarta tenerina es una receta extremadamente versátil, y puedes adaptarla fácilmente a lo que tengas en la despensa, sobre todo cuando quieres reciclar los huevos de Pascua.
Con chocolate con leche — La tarta quedará más dulce y blanda. Reduce el azúcar en 20–30 g para mantener el equilibrio.
Con mezcla de chocolates de los huevos de Pascua — Perfecta para usar restos variados: negro, con leche, huevos rellenos o con trocitos. El resultado será aún más goloso.
Versión sin gluten — Sustituye la harina por harina de arroz muy fina o por una mezcla sin gluten para repostería. La textura se mantiene similar.
Versión más intensa — Usa únicamente chocolate negro al 70% y añade 1 cucharada de cacao puro en polvo para un sabor más profundo.
Tarta más seca — Alarga la cocción 5 minutos y usa un molde ligeramente más grande.
Sin mantequilla — Puedes sustituirla por 70 ml de aceite de semillas suave. La textura cambia ligeramente pero sigue siendo tierna.
Con frutos secos añadidos — Avellanas, almendras o pistachos picados incorporados a la masa aportan un punto crujiente y un sabor más rico.
CONSEJOS y NOTAS
Si prefieres una tarta tenerina baja, usa un molde de 24 cm; si la quieres un poco más alta, opta por uno de 22 cm. En cualquier caso, es mejor elegir un molde desmontable, así será más fácil desmoldar el pastel.
💡 Cosas útiles que saber
Tipo de chocolate: puedes usar una mezcla de chocolate con leche y negro. Si usas solo chocolate con leche, reduce ligeramente el azúcar.
Sin levadura: la tenerina debe quedar baja y húmeda, por eso no se añade.
Cocción: es mejor sacarla del horno cuando el centro aún esté ligeramente tembloroso. Al enfriarse se asentará.
Presentación: está perfecta sola, pero con un poco de azúcar glas o un copo de nata montada resulta irresistible.
Reciclaje creativo: también puedes añadir trozos de huevos rellenos o chocolates que te hayan sobrado.
🫙 Conservación
La tarta tenerina se conserva muy bien gracias a su textura húmeda.
A temperatura ambiente: 2–3 días bajo una campana para tartas o bien cubierta, en un lugar fresco y seco.
En frigorífico: hasta 4–5 días, envuelta en film o en un recipiente hermético. Antes de servirla, déjala volver a temperatura ambiente para recuperar su suavidad.
En el congelador: puedes congelarla por porciones, bien envuelta en film, durante aproximadamente 1 mes. Solo tendrás que descongelarla a temperatura ambiente para volver a disfrutarla perfecta.

