Tarta salada de ricotta y tomatitos al horno o en freidora de aire. Riquísima, sencilla, económica y lista para disfrutar en 20 minutos.
La tarta salada de ricotta y tomatitos es uno de los rusticos más queridos por su sencillez y por esa corteza irresistible enriquecida con semillas de sésamo.
En esta versión sin complicaciones te contamos cómo conseguir una base seca y una hojaldrada perfecta usando la freidora de aire o el horno convencional.
Un plato ideal para un aperitivo entre amigos o una cena familiar que pone de acuerdo a todos gracias a sus colores y a sus aromas mediterráneos.
Hoy os cuento cómo conquisté a mi sobrina Emma, que vuelve loca por los tomatitos y los come como si fueran cerezas.
Para que probara algo diferente preparé esta tarta salada con ricotta fresca, huevos de corral y muchos tomatitos perfumados con cebollino fresco.
Para hacer el corazón de la tarta aún más goloso y fundente añadí dados de gruyère que, junto al parmesano, crean una mezcla sabrosa realmente especial.
Mientras colocaba con cuidado cada tomatito sobre la crema de ricotta y gruyère pensaba en lo feliz que estaría al verlos todos bien ordenados.
Cuando la tarta empezó a cocinarse desprendía un aroma a cebollino y queso que no os podéis imaginar, y la alegría más grande fue ver a Emma repetir y comerse nada menos que dos porciones.
Descubre cómo preparar este pastelito crujiente, perfecto también en freidora de aire, para una cena sin complicaciones que hará felices a mayores y pequeños.
Ya sea que estéis planeando una escapada, un día de relax en la playa o necesitéis un almuerzo sabroso para llevar a la oficina, esta tarta es la compañera ideal.
Está riquísima recién hecha, pero da lo mejor de sí al día siguiente, volviéndose más compacta y aún más intensa en sabor.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 25 Minutos
- Porciones: 5 personas
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico, Freidora de aire
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Verano y Otoño
- Energía 560,93 (Kcal)
- Carbohidratos 31,80 (g) de los cuales azúcares 5,10 (g)
- Proteínas 22,73 (g)
- Grasa 38,28 (g) de los cuales saturados 12,73 (g)de los cuales insaturados 23,47 (g)
- Fibras 1,95 (g)
- Sodio 712,98 (mg)
Valores indicativos para una ración de 180 g procesada de forma automatizada a partir de la información nutricional disponible en las bases de datos CREA* y FoodData Central**. No se trata de consejos alimentarios y/o nutricionales.
* CREATES Centro de Investigación sobre Alimentación y Nutrición: https://www.crea.gov.it/alimenti-e-nutrizione https://www.alimentinutrizione.it ** Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Servicio de Investigación Agrícola. FoodData Central, 2019. https://fdc.nal.usda.gov
Ingredientes
Tarta salada de ricotta y tomatitos al horno o en freidora de aire
- 1 rollo masa de hojaldre (redonda)
- 250 g ricotta (bien escurrida)
- 3 huevos
- 80 g emmental (cortado en cubitos o bien galbanino o fior di latte)
- 1 unidad tomatitos cherry (grandes)
- 1 manojo cebollino (fresco, picado fino)
- 3 cucharadas parmesano
- sal
- pimienta
- al gusto semillas de sésamo (opcional)
Utensilios
- Fuente para horno
- Freidoras de aire
- Bol
- Brocha
Pasos
Tarta salada de ricotta y tomatitos al horno o en freidora de aire
Antes de empezar, toma la ricotta fresca y colócala a escurrir en un colador durante al menos una hora. Este paso es fundamental: eliminando el exceso de agua, el relleno quedará cremoso pero no humedecerá la base, que así se mantendrá crujiente y fragante.
En un bol amplio pon la ricotta fresca y bátela un poco con un tenedor hasta hacerla cremosa. Añade las 3 huevos, el parmesano rallado y el cebollino que habrás picado muy fino.
Mezcla bien todo hasta obtener una mezcla homogénea.
Corta el gruyère en cubitos pequeños y añádelos a la crema de ricotta con una pizca de sal y pimienta. Mezcla con cuidado.
(Si no tienes gruyère, ¡no te preocupes! Esta tarta está deliciosa también con fiordilatte (recuerda que también debe estar bien seco) o con el queso que prefieras, como una provola dulce o asiago. Lo importante es que sea un queso que funda para lograr ese corazón cremoso que tanto les gusta a los niños.)
Desenrolla la masa de hojaldre en el molde redondo (aprox. 24-26 cm) usando el papel de horno que trae.
Pincha el fondo con un tenedor y vierte el relleno, nivelándolo bien.
Lava y corta los tomatitos por la mitad.
Colócalos sobre la superficie con cariño, uno al lado del otro.
Como te decía, colocarlos con cuidado hará que la tarta quede preciosa a la vista; píntala con AOVE y espolvorea semillas de sésamo.
En horno estático: Precalienta a 200°C y cuece durante unos 25-30 minutos. El horno estático es ideal para que el hojaldre suba de forma uniforme.
En horno ventilado: Precalienta a 180°C y cuece durante unos 20-25 minutos. El ventilado deja la superficie y los bordes aún más crujientes (¡vigila que los tomatitos no se resequen demasiado!).
En freidora de aire: Cocina a 170°C durante unos 18-20 minutos. Este método es mi favorito para recetas «sin pensar» porque es rapidísimo y deja el hojaldre súper crujiente en muy poco tiempo.
¡Cada horno o freidora es un mundo!
Si durante la cocción ves que el hojaldre o los tomatitos empiezan a dorarse demasiado pero el centro aún está blando, no te preocupes: cúbrela con papel de aluminio.
Así el relleno terminará de cocinarse a la perfección sin quemar la superficie, manteniendo los tomatitos brillantes y apetitosos.
Deja que la tarta salada de ricotta y tomatitos se temple antes de desmoldarla y servirla.
Buen provecho.
Consejos
El truco de la base: Si temes que el fondo quede húmedo, puedes espolvorear la base del hojaldre con una cucharada de pan rallado o de harina de maíz antes de verter el relleno. Absorberá la humedad residual de la ricotta y dejará la base crujantísima.
La versión «Salva-Cena»: Si no tienes cebollino fresco, puedes usar el seco o sustituirlo por perejil o una pizca de orégano. El resultado seguirá siendo delicioso.
Esta tarta da lo mejor de sí si se deja templar. Los sabores de la ricotta y el gruyère se asientan y la porción se corta perfectamente sin desmoronarse.
Conservación
Si (¡milagrosamente!) sobra, puedes conservarla en la nevera cubierta con film durante 2 días. Para devolverle la textura crujiente, pásala 2 minutos por la freidora de aire o por un horno caliente antes de comerla.
Curiosidades
Para los más golosos: Si quieres un borde aún más sabroso, puedes pintarlo con una mezcla de AOVE y una pizca de pimentón dulce antes de poner las semillas de sésamo.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Los secretos para un sabor arrollador?
Pecorino y Pimienta: Sustituye una de las tres cucharadas de parmesano por Pecorino Romano DOP. Su salinidad, unida a una generosa molienda de pimienta negra fresca, dará un empujón increíble a la dulzura de la ricotta.
La nota «ahumada»: En lugar del gruyère clásico, prueba a usar provola ahumada (bien seca).
El contraste entre lo ahumado, la ricotta y la dulzura de los tomatitos crea una mezcla de sabores realmente explosiva.
Ajo y aceite aromatizado: Antes de pintar los tomatitos con AOVE, pica finamente un diente de ajo (o usa ajo en polvo si prefieres un toque más suave) y déjalo infusionar en el aceite unos minutos. ¡Qué aroma!
Un toque de mostaza: Pinta una fina capa de mostaza de Dijon sobre la base del hojaldre antes de verter el relleno. Es un truco de chef que realza muchísimo el sabor del queso sin notarse demasiado.
Bajo los tomatitos: Esconde bajo la capa de tomatitos alguna hojita de albahaca fresca desgarrada a mano.
En la cocción soltará un aroma típicamente mediterráneo y envolvente.¿Versión ligera?
Si quieres una versión más ligera, perfecta para mantener la línea sin renunciar al sabor, aquí tienes mis sustituciones inteligentes:
Usa una ricotta de vaca ligera o una de cereales. Asegúrate de escurrirla aún más (incluso 2 horas), porque a menudo es más acuosa.
En lugar de 3 huevos enteros, usa 1 huevo entero y 2 claras. Conseguirás la misma esponjosidad pero con mucha menos grasa y calorías.
Sustituye el gruyère por dados de queso fresco tipo primo sale o por feta ligera desmigada. Darán sabor manteniéndose ligeros.
La base:
Si quieres exagerar con la ligereza, sustituye la masa de hojaldre por la pasta brisée (que lleva menos mantequilla) o, aún mejor, por la pasta matta integral superponiendo 3-4 capas pinceladas con muy poco aceite.
«Incluso en versión ligera, no olvidéis el cebollino y los tomatitos. Son ellos los que aportan frescura y ese sabor veraniego que hace especial cada bocado, incluso con menos calorías.»

