Las ALBÓNDIGAS DE CALABACÍN AL HORNO son una opción ligera y sabrosa, perfecta para quien quiera un plato casero sin renunciar al sabor. Preparadas con calabacines frescos rallados y bien escurridos, estas albóndigas recogen toda la delicadeza de la verdura, enriquecida con queso, hierbas aromáticas y un ligero empanado que en el horno queda dorado y crujiente.
El paso por el horno permite obtener una textura equilibrada: el exterior se seca formando una costra apetecible, mientras el interior permanece tierno y ligeramente húmedo, casi cremoso. El aroma es el propio de la cocina casera, con notas frescas de perejil (o menta) y un leve punto salado dado por el queso.
Perfectas para servir como finger food, entrante o segundo vegetariano, también combinan muy bien con salsas frescas, como yogur o tzatziki, que realzan su ligereza.
Versátiles y fáciles de preparar, las albóndigas de calabacín al horno son ideales en cualquier estación, pero especialmente apreciadas en los meses más cálidos, cuando apetece comer platos sencillos, equilibrados y con mucho sabor.
También te puede gustar:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 30 Minutos
- Porciones: 8 piezas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Verano
Ingredientes
- 400 g calabacines
- 1 huevo
- 60 g parmesano
- 70 g pan rallado
- al gusto sal
- al gusto pimienta negra
- 1 manojo perejil
- 2 hojas menta
- pan rallado
- aceite de oliva virgen extra
Para las albóndigas de calabacín al horno necesitarás
- 2 Boles
- 1 Rallador
- 1 Bol
- 1 Fuente
- Papel de horno
Preparación de las albóndigas de calabacín al horno
Lava, seca y limpia los calabacines. Después rállalos con un rallador de agujeros grandes. Escúrrelos bien para eliminar el exceso de agua (paso fundamental).
En un bol coloca los calabacines escurridos, el huevo, el parmesano, el pan rallado, el perejil y la menta picados.
Ajusta de sal y pimienta y mezcla hasta obtener una masa compacta.
Si la masa está demasiado blanda, añade más pan rallado.
Toma pequeñas porciones de masa y forma bolitas. Pásalas por pan rallado para que queden más crujientes.
Colócalas en una bandeja forrada con papel de horno y rocíalas con un poco de aceite.
Hornea las albóndigas de calabacín en horno precalentado y en modo estático a 190 °C durante 30 minutos, dándolas la vuelta a mitad de la cocción.
Sácalas del horno y sírvelas calientes o templadas, acompañadas de: salsa de yogur, mayonesa o salsa tzatziki.
Alternativas de cocción
En sartén: cuécelas con un chorrito de aceite durante 8-10 minutos, dándoles la vuelta hasta que estén doradas.
Freidora de aire: 180 °C durante 15 minutos

