Pasta con tomate y guisantes: receta sencilla, cremosa y rápida

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Pasta con tomate y guisantes: el primer plato sencillo que sabe a hogar
Si hay un plato que pone de acuerdo a todos, mayores y pequeños, sin duda es la Pasta con tomate y guisantes. Un clásico atemporal de la cocina casera, ese primer plato genuino que huele a familia y a comidas preparadas con cariño.
La belleza de esta receta está en su sencillez: pocos ingredientes de calidad que, unidos, crean una salsa cremosa y sabrosa en muy pocos minutos. Es la solución «salva-cena» ideal cuando el tiempo escasea, pero no quieres renunciar a una comida nutritiva, colorida y reconfortante. Tanto si usas guisantes frescos de temporada como si optas por los congelados que solemos tener en el congelador, el resultado siempre será una caricia para el paladar.
Descubramos juntos cómo preparar esta delicia con pocos y sencillos pasos, para llevar a la mesa todo el sabor de la tradición italiana.

OTRAS RECETAS PARA PROBAR

Sartén pequeña verde con penne con tomate y guisantes sobre tabla de madera
  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Muy económico
  • Tiempo de preparación: 5 Minutos
  • Tiempo de cocción: 20 Minutos
  • Porciones: 4
  • Métodos de Cocción: Cocina
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes Pasta con tomate y guisantes

  • 320 g pasta (corta: penne, fusilli o sedani)
  • 250 g guisantes (frescos o congelados)
  • 400 g tomate troceado (o passata (puré de tomate))
  • 70 g cebolla (pequeña o una chalota)
  • 30 ml aceite de oliva virgen extra
  • al gusto sal
  • al gusto pimienta
  • 1 ramito albahaca

Utensilios Pasta con tomate y guisantes

  • Olla
  • Sartén
  • Tabla de cortar
  • Escurridor

Pasos Pasta con tomate y guisantes

  • Sigue estos sencillos pasos con fotos para obtener un primer plato cremoso y sabroso en pocos minutos.

    Primer plano vertical de pasta corta con tomate y guisantes en una sartén verde.
  • AQUÍ ESTÁN TODOS LOS PASOS

    El sofrito: Empieza picando finamente la cebolla. En una sartén amplia, añade el aceite de oliva virgen extra y sofríe la cebolla a fuego lento hasta que esté transparente y ligeramente dorada.

  • Cocción de los guisantes: Añade los guisantes a la cebolla. Puedes usar tanto guisantes frescos (perfectos en primavera) como congelados (muy prácticos todo el año); en ambos casos, deja que se impregnen del sabor del sofrito durante un par de minutos, removiendo bien.

  • La salsa de tomate: Vierte el tomate troceado (o la passata) en la sartén. Ajusta de sal y añade las bolitas de pimienta. Cubre con una tapa y deja cocer a fuego medio-bajo durante unos 15 minutos, hasta que la salsa haya espesado ligeramente y los guisantes estén tiernos.

  • Cocción de la pasta: Mientras tanto, lleva a ebullición una olla con agua salada y cuece la pasta (penne, fusilli o sedani) siguiendo los tiempos indicados en el paquete, pero escúrrela un minuto antes para que quede perfectamente al dente.

  • Mantecado: Escurre la pasta y échala directamente en la sartén con la salsa de tomate y guisantes. Saltea todo a fuego vivo durante un minuto, añadiendo un cucharón del agua de cocción si hace falta para conseguir una textura más cremosa.

  • Toque final: Apaga el fuego, añade el ramito de albahaca fresca desgarrada con las manos para liberar todo su aroma y sirve la pasta bien caliente.



  • Un pequeño consejo extra:
    Si la salsa resultara demasiado ácida por el tomate, añade una pizca de azúcar durante la cocción: equilibrará perfectamente el dulzor de los guisantes.

  • Sartén pequeña verde con penne con tomate y guisantes sobre tabla de madera
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Conservación, consejos, notas, variaciones…

Conservación: Puedes conservar la pasta con tomate y guisantes en el frigorífico, cerrada en un recipiente hermético, como máximo 1-2 días. En el momento de consumirla, saltéala en la sartén con un chorrito de agua o un hilo de aceite para devolverle cremosidad.

Variaciones deliciosas: Para una versión más rica, puedes añadir dados de panceta o speck en el sofrito inicial. Si buscas un toque cremoso, al final de la cocción añade una cucharada de ricotta o de nata para cocinar.

El consejo extra: Si usas guisantes frescos, no tires las vainas. Puedes usarlas para hacer un caldo vegetal ligero con el que aligerar la salsa si se reduce demasiado.

FAQ (Preguntas y respuestas)

  • ¿Puedo usar passata de tomate en lugar de tomate troceado?

    ¡Por supuesto! La passata dejará la salsa más lisa y aterciopelada, mientras que la pulpa de tomate (o los tomates pelados machacados) dará una textura más rústica y consistente.

  • ¿Cómo puedo hacer el plato más aromático si no tengo albahaca?

    Si no tienes albahaca fresca, puedes usar una pizca de orégano seco o perejil picado muy fino. Ambos combinan muy bien con el sabor de los guisantes.


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