Rollitos de berenjena a la plancha con bresaola y queso: receta ligera y rápida. Es una idea simpática y rápida de preparar; la demostración de que muchas veces basta solo un poco de imaginación para combinar dos ingredientes sencillos, que habitualmente tenemos en casa, y poner en la mesa algo muy sabroso.
Esta receta no nació en un despacho, sino entre los puestos de mi mercado km 0 preferido. Bastó una mirada: por un lado unas berenjenas de un violeta intenso, brillantes y firmes; en el puesto de al lado, un primo sale blanco como la nieve, muy fresco.
Con la llegada del buen tiempo, las ganas de platos frescos y coloridos se hacen notar, y el maridaje fue natural.
He añadido la salinidad de la bresaola y el carácter de la rúcula para crear un plato que es todo un himno a la primavera: ligero, proteico y sin estrés en la cocina.
Estos rollitos de berenjena a la plancha con bresaola y queso son la respuesta perfecta para quien busca una idea ligera, rápida y sin complicaciones.
Suele asociarse la berenjena a cocciones largas o fritas, pero en esta versión se convierte en protagonista de un plato muy fresco e increíblemente escénico. ¿El secreto? La dulzura de la berenjena (he elegido las de piel violeta, tiernas y delicadas) que envuelve el sabor decidido de la bresaola y la cremosidad del queso de pasta blanda.
Es una receta «salva-cena» pero también una idea elegantísima para un aperitivo entre amigos o un buffet.
Se preparan en un abrir y cerrar de ojos y, como ves en la foto, llevan a la mesa toda la alegría y el aroma del verano.
¿Listos para ver cómo hacerlos en menos de 15 minutos?
Si no te apetece sacar la plancha, puedes grillar las berenjenas en la freidora de aire o en el horno.
Si tienes muchos invitados y quieres asar todas las berenjenas de una vez, el horno es tu mejor aliado. Respecto a la plancha, las berenjenas al horno suelen quedar más uniformes y menos «tostadas», lo que las hace muy elegantes a la vista.
Este método es rapidísimo y permite usar muy poco aceite, manteniendo la receta súper ligera.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 10 Minutos
- Porciones: 4 Personas
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico, Freidora de aire, Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Verano
- Energía 229,17 (Kcal)
- Carbohidratos 3,80 (g) de los cuales azúcares 2,15 (g)
- Proteínas 17,80 (g)
- Grasa 16,36 (g) de los cuales saturados 0,97 (g)de los cuales insaturados 0,28 (g)
- Fibras 1,77 (g)
- Sodio 835,11 (mg)
Valores indicativos para una ración de 165 g procesada de forma automatizada a partir de la información nutricional disponible en las bases de datos CREA* y FoodData Central**. No se trata de consejos alimentarios y/o nutricionales.
* CREATES Centro de Investigación sobre Alimentación y Nutrición: https://www.crea.gov.it/alimenti-e-nutrizione https://www.alimentinutrizione.it ** Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Servicio de Investigación Agrícola. FoodData Central, 2019. https://fdc.nal.usda.gov
Ingredientes
Rollitos de berenjena a la plancha con bresaola y queso — receta ligera y rápida
- 2 berenjena redonda (2 medianas con piel tierna y pulpa dulce)
- 100 g bresaola
- 150 g primo sale (queso fresco) (cortado en palitos finos o en lonchas)
- 1 manojo rúcula (fresca)
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- sal
- pimienta
- al gusto limón (zumo)
Utensilios
- Plancha de hierro fundido
- Freidoras de aire
- Mandolina
Pasos
Rollitos de berenjena a la plancha con bresaola y queso — receta ligera y rápida
El primer paso para un resultado Bueno es el corte. Lavad y cortad las berenjenas violetas.
Con la mandolina: Regulad la cuchilla a unos 4 mm. Pasad la berenjena con decisión para obtener láminas todas iguales.
«Con el cuchillo, usad una hoja larga y afilada, intentando mantener la mano firme para no crear láminas demasiado finas en los bordes».
Tener el mismo grosor asegura una cocción uniforme: no tendréis láminas quemadas y otras crudas, y los rollitos serán todos estéticamente iguales.
Elige el método que te resulte más cómodo.
En freidora de aire (Rapidísimo): Coloca las láminas en la cesta (puedes incluso superponerlas ligeramente). Píntalas con un hilo de aceite y cocina a 200°C durante 8-10 minutos. Agita la cesta a mitad de cocción.
En el horno (para grandes cantidades): Coloca las láminas en una bandeja con papel vegetal. Hornea a 200°C (ventilado) durante unos 12 minutos.Es la regla de oro. Las láminas deben disponerse en una sola capa, bien espaciadas. Si se solapan, en el punto de contacto no se grillarán sino que quedarán blandas por el vapor.
Procura colocarlas «en peine» o en forma de tablero para llenar bien toda la superficie de la bandeja.
Apoya la pulpa directamente sobre el papel de horno. El papel ayudará a que no se peguen y permitirá que el calor se distribuya uniformemente.No viertas el aceite a chorro (absorberían demasiado). Toma una brocha de cocina y «mancha» apenas la superficie de las láminas con un hilo de aceite virgen extra.
¡No las sales ahora! La sal haría salir el agua durante la cocción y en vez de grillarse podrían «hervir» en su suero. Sálalas solo una vez fuera del horno y ya frías.A mitad de cocción dales la vuelta.
En sartén o plancha: Calienta bien la plancha y marca 2-3 minutos por lado hasta que aparezcan las típicas rayas.
Una vez cocidas, déjalas enfriar completamente.
Corta el primo sale en palitos finos, largos cuanto el ancho de la lámina de berenjena.
Toma una lámina de berenjena, coloca encima una loncha de bresaola (píegala si hace falta) y unas hojas de rúcula fresca.
Coloca el palito de primo sale en el extremo y enrolla con cuidado, apretando bien.Gracias al grosor homogéneo, el rollito quedará cerrado perfectamente.
Coloca los rollitos en la fuente de servir.
Decora con rodajas de limón fresco (que puedes exprimir en el último momento para dar una nota de frescura increíble) y un chorrito de aceite de oliva virgen crudo.
Consejos
Después de asar las berenjenas, no tengas prisa. Si las rellenas cuando aún están templadas, el calor hará que el Primo Sale suelte agua y estropeará la textura de la bresaola. Déjalas enfriar bien, mejor si es sobre una rejilla.
Marinada rápida: Si quieres un sabor más intenso, pincela las láminas de berenjena ya asadas con una mezcla de aceite, zumo de limón y una pizca de orégano antes de añadir la bresaola.
Elige bresaola cortada muy fina. Si la loncha es demasiado gruesa te costará enrollarla y tapará demasiado el sabor delicado de la berenjena violeta.
Conservación
Los rollitos se conservan muy bien en el frigorífico en un recipiente hermético durante 24 horas.
No recomiendo congelarlos porque la berenjena asada y el queso fresco perderían su textura óptima.
¿Con qué acompañarlos?
Al ser un plato proteico y ligero, marida muy bien con:
Una ensalada de tomatitos cherry y albahaca.
Rebanadas de pan multicereal tostado (quizá frotadas con un poco de ajo).
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Versión vegetariana?
Si tienes invitados que no comen carne, puedes sustituir la bresaola por una capa de paté de aceitunas negras o simplemente doblar la cantidad de rúcula y añadir una hoja de tomate seco.
¿Qué berenjena me recomiendas?
Para los rollitos, recomiendo encarecidamente la berenjena violeta, frente a la clásica negra alargada. Motivos:
Dulzura incomparable: Tiene un sabor mucho más delicado y menos amargo. Casi nunca necesita el paso por sal para «desangrar».
Como muestro en la foto del corte, la pulpa es blanquísima y compacta. Esto significa que la lámina no se agujerea al cocinarse y mantiene bien el relleno.
La piel violeta es muy tierna. Una vez asada o pasada por la freidora de aire, se vuelve casi imperceptible al morder, ideal para enrollar.
El contraste entre el borde violeta brillante, la pulpa clara y el rojo de la bresaola es maravilloso.
Si no encuentras la violeta, aquí las alternativas.
Berenjena listada: Muy similar en dulzura y con una piel fina y atractiva.
Berenjena negra clásica: Está bien, elige las más tersas y jóvenes (para evitar demasiadas semillas) y corta láminas un poco más finas porque la piel es más coriácea.
«Busca berenjenas con la piel tensa y brillante y que pesen más de lo que aparentan: es señal de que están frescas y con mucha pulpa!»¿Qué queso elegir?
Estas son las mejores alternativas al Primo Sale:
Si quieres un sabor más salado y decidido, la feta se desmenuza un poco más, pero la combinación con bresaola y rúcula es un clásico eterno.
Queso de cabra: para un resultado más cremoso y elegante. En este caso no harás palitos, sino que untarás una capa de queso directamente sobre la berenjena.
Mozzarella para pizza (la de bloque): Si quieres un sabor más neutro y que guste a los niños. Al estar más seca, no soltará agua y mantendrá la forma perfectamente.
Scamorza blanca: Si buscas una nota más láctea. Cortada en palitos finos, aporta una buena estructura al rollito.
Ricotta de vaca (bien escurrida): La elección más «light». Mézclala con un poco de ralladura de limón y pimienta para hacerla especial.
El truco para no fallar: Evita los quesos que sueltan demasiado suero (como la mozzarella fresca en bolsa) porque humedecerían la bresaola volviéndola blanda. Escoge siempre quesos secos o untables compactos.

