Las croquetas de patata a mi manera son una de esas recetas que preparo cuando quiero algo sencillo pero que siempre gusta a todos. No sé si se hacen exactamente así en la versión original, pero yo siempre las he hecho así… y se acaban en un suspiro, todavía calientes y bien crujientes por fuera 😍
Además, son rapidísimas de preparar, sobre todo si tienes las patatas ya cocidas con antelación: solo tienes que aplastarlas, añadir unos pocos ingredientes y listo. Yo le pongo mozzarella dentro, pero no en cubitos… la desmenuzo directamente en la masa, así cada bocado sale con hilo y no solo encuentras el trocito en el centro.
Y hay algo muy práctico: puedes prepararlas, pasarlas por pan rallado y congelarlas. Las dejas ahí listas y cuando te apetezca solo las fríes directamente congeladas. Una de esas recetas listas que te salvan la cena sin complicarte demasiado.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 10 Minutos
- Porciones: 15 croquetas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
Para preparar estas croquetas te bastan pocos ingredientes sencillos, los que casi siempre tenemos en casa.
- 600 g patatas
- 125 g mozzarella
- 1 huevo
- sal
- pimienta
- nuez moscada
- 20 g fécula de patata
- 30 g parmesano rallado
- cantidad necesaria pan rallado
- cantidad necesaria aceite de girasol (para freír)
Utensilios
Te bastan pocos utensilios sencillos para prepararlas en poco tiempo.
- 1 Schiacciapatate
- 1 Pentolino
Pasos
Prepararlas es realmente sencillo, te explico todo paso a paso.
Cuece las patatas
Pon las patatas en agua fría y llévalas a cocción hasta que estén blandas. Una vez listas, escúrrelas, déjalas templar y quítales la piel.
Aplasta y deja enfriar
Aplasta las patatas con el pasapuré directamente en un bol. Es importante dejarlas enfriar completamente antes de continuar.
Prepara la masa
Cuando las patatas estén frías, añade sal, pimienta, nuez moscada, el huevo, la mozzarella triturada y el parmesano rallado. Mezcla bien hasta obtener una masa homogénea.
Ajusta la consistencia
Si la masa queda demasiado blanda (como me pasó a mí), añade 20 g de fécula de patata. Como alternativa puedes usar un poco de pan rallado, hasta obtener una textura trabajable.
Forma las croquetas
Toma la masa con una cuchara y, con las manos, forma las clásicas croquetas alargadas.
Pasa por pan rallado
Reboza cada croqueta en pan rallado, presionando ligeramente para que se adhiera bien y dando la forma adecuada.
Reposo o congelación (opcional)
Puedes freírlas enseguida o dejarlas reposar en la nevera. Si quieres, también puedes congelarlas y freírlas directamente desde congeladas cuando te apetezcan.
Calienta el aceite
Vierte el aceite de girasol en una olla pequeña y llévalo a temperatura. Para saber si está listo, introduce un palillo: si se forman burbujitas alrededor, ya puedes empezar a freír.
Fríe las croquetas
Introduce pocas croquetas a la vez (yo hago unas 5). No las des la vuelta de inmediato: deja que se forme la costra y luego voltéalas con cuidado con una cuchara o un tenedor.
Escurre y sirve
Cuando estén bien doradas, sácalas y deja que escurran en una rejilla. Sírvelas calientes, crujientes por fuera y suaves por dentro.
💡 CONSEJOS Y CONSERVACIÓN
Estas croquetas de patata a mi manera son muy prácticas también para preparar con antelación y tener siempre listas.
Si quieres organizarte, puedes congelarlas ya formadas y rebozadas: solo tienes que colocarlas en una bandeja en el congelador y, cuando estén duras, pasarlas a bolsas. Cuando te apetezcan, puedes freírlas directamente congeladas, sin descongelar.
En cuanto a la mozzarella, yo prefiero desmenuzarla directamente en la masa para que quede hilada por toda la croqueta. Pero si te gusta la sorpresa, también puedes poner un trocito en el centro al formarlas: tendrás un corazón súper fundente y delicioso.
Si la masa te parece demasiado blanda, no te preocupes: un poco de fécula de patata o pan rallado te ayudarán a conseguir la consistencia adecuada para trabajarla sin problemas.
Para una fritura perfecta, recuerda no llenar demasiado la olla: pocas croquetas a la vez se fríen mejor y quedan más crujientes. Y no las gires enseguida, deja que se compacten bien primero.
Una vez listas, el consejo es siempre el mismo: disfrútalas calientes, recién hechas. Es ahí donde están en su punto, crujientes por fuera y suaves por dentro.
Preguntas frecuentes
Preguntas útiles para preparar croquetas de patata perfectas, crujientes por fuera y suaves por dentro.
¿Por qué se rompen las croquetas de patata al freírlas?
Pasa cuando la masa está demasiado blanda o las patatas aún están calientes. Déjalas enfriar completamente y, si hace falta, añade un poco de fécula de patata o pan rallado para conseguir la consistencia adecuada.
¿Puedo congelar las croquetas de patata?
Sí, puedes congelarlas ya empanadas y freírlas directamente desde congeladas. Es una forma genial de tenerlas siempre listas.
¿Cómo saber si el aceite está listo para freír?
Introduce un palillo en el aceite: si se forman burbujitas alrededor, está a la temperatura adecuada para empezar a freír.

