Fiadones abruceses: el corazón salado de la Pascua en Abruzzo y Molise.
Si hay un aroma que anuncia la llegada de la Pascua entre las colinas abrucesas y las montañas de Molise, es el de los fiadones.
Estos cofrecitos de masa dorada son mucho más que un simple aperitivo: son símbolo de convivialidad y de las raíces campesinas de una tierra que en la mesa no acepta compromisos con la calidad.
Aunque existe una versión dulce, es la salada la que domina durante las festividades, convirtiéndose en la protagonista indiscutible de cualquier desayuno o entrante pascual que se precie.
Los fiadones tienen la característica forma de un ravioli, pero su secreto está en el relleno: una mezcla generosa de huevos, queso y pimienta negra que, al hornearse, hace que la masa se hinche y resulte irresistible.
Tradicionalmente se presentan en media luna, pero la belleza de la cocina casera reside precisamente en las variantes locales.
En algunas zonas, de hecho, se prefiere un corte más rectangular.
En mis fotos paso a paso (que guardo con cariño porque forman parte de la historia de mi blog) veréis la forma rectangular; sin embargo, en las imágenes más recientes he optado por un corte más redondeado porque me parece más elegante y armonioso.
Sea cual sea la forma que elijáis, el sabor seguirá siendo el auténtico de siempre.
En esta época del año, hornos y pastelerías abrucesas se llenan de fiadones, pero es interesante notar cómo la receta cambia al cruzar la frontera.
La versión molisana, por ejemplo, suele atreverse con combinaciones más complejas, incorporando en el relleno pasas y frutas confitadas (para un contraste dulce-salado) o trocitos de salchicha local.
Mi consejo para un resultado de sobresaliente: usad pecorino abruceño curado; su salinidad y carácter harán vuestros fiadones inconfundibles.
Si no podéis encontrarlo, no os desaniméis y emplead un buen queso curado que tengáis a mano; lo importante es el equilibrio entre huevos y queso para obtener esa textura «llena» y sabrosa.
Para esta receta he utilizado el pecorino romano de la empresa Pinna formaggi, una marca con mucha historia y cuyos productos son una garantía.
Aparte de en la mesa de Pascua, los fiadones son los compañeros ideales para el picnic del Lunes de Pascua.
Se transportan fácilmente, están ricos tanto calientes como fríos y gustan a mayores y pequeños.
Os invito de verdad a probar esta receta y a dejaros conquistar por la sencillez de la tradición.
¡Espero vuestros comentarios para saber cómo han quedado vuestras obras doradas!
Aprox. 130 kcal por cada fiadón
- Dificultad: Media
- Costo: Costoso
- Tiempo de preparación: 1 Hora
- Tiempo de cocción: 15 Minutos
- Porciones: 38 fiadones
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Cocina regional italiana
- Región: Abruzzo
- Estacionalidad: Todo el año, Pascua
Ingredientes para preparar los fiadones abruceses
- 500 g Harina 0
- 100 g Vino blanco
- 100 ml Aceite de oliva virgen extra
- q.b. Sal
- q.b. Pimienta
- 300 g Pecorino rallado
- 200 g Rigatino rallado
- 2 huevos medianos
- 1 pizzico Bicarbonato
- q.b. Pimienta
- 1 Yema
Utensilios
- 1 Cortador de rueda
- 1 Bandeja
Preparación de los fiadones abruceses
Preparar la masa uniendo la harina, el vino blanco, los huevos, el aceite, la sal y la pimienta; amasar bien todo hasta obtener una pieza homogénea.
Estirar láminas con la máquina de pasta a un grosor fino pero no demasiado transparente; yo usé el número 3, aunque puede variar según la máquina.
Mientras tanto, mezclar bien todos los ingredientes del relleno hasta conseguir una mezcla compacta y homogénea.
Cortar las láminas, poner un poco de relleno dejando espacio entre porciones y cerrar formando medias lunas o cuadrados, según prefiráis, asegurando bien los bordes.
Preparar una bandeja de horno forrada con papel vegetal, colocar los fiadones, hacer un pequeño corte en la superficie con un cuchillo y pincelar con la yema de huevo.
Visitad también la recopilación dedicada a la Pascua

