Pinza Triestina: el corazón de la Pascua juliana entre lo dulce y lo salado.
Si hay un aroma que identifica la Pascua en Trieste, sin duda es el de la Pinza. Este bollo dorado, de forma semiesférica y con las características tres incisiones en la superficie, es el protagonista indiscutible de las mesas julianas.
La tradición dice que se sirve precisamente la mañana de Pascua para el desayuno ritual, pero con una peculiaridad que a menudo sorprende a quien no es de la zona: al no ser un dulce excesivamente azucarado, es costumbre comerla acompañada de embutidos, en particular del jamón cocido de Trieste con corteza de pan o del salami.
Los triestinos, sin embargo, no renuncian a disfrutar esta brioche también con mermeladas o cremas dulces, lo que la hace perfecta para todo paladar.
Para quien quiera arriesgarse y convertirla en un postre al completo, una excelente alternativa es añadir gotas de chocolate en la masa.
Para mi receta, he optado por hacer dos pequeños cambios respecto a la versión histórica.
Primero, he reducido un par de yemas para aligerar la masa, dado que la peculiaridad de este dulce está precisamente en la abundancia de huevos que lo hacen muy rico.
En segundo lugar, decidí disminuir la cantidad de levadura… aunque esto alarga ligeramente los tiempos, la digestibilidad gana muchísimo y os aseguro que la Pinza sigue fermentando de maravilla, quedando esponjosa y aireada.
Tenía muchas ganas de hacer esta receta desde hace tiempo, pero buscaba la «correcta», la que realmente oliera a hogar.
Finalmente, gracias a la sugerencia de la amiga de un conocido, conseguí dar con la fórmula perfecta.
El único pequeño «handicap» de este dulce es la paciencia: necesitaréis unas cuantas horas para completar la fermentación y llegar al horneado, pero el resultado final es tan gratificante que olvidaréis la espera.
Preparar la Pinza triestina significa llevar a la mesa un trozo de historia y de elegancia mitteleuropea.
Os recomiendo encarecidamente que la probéis: su textura suave y su sabor delicado os conquistarán al primer bocado.
Poneos manos a la obra y contadme si la preferís con salado o con una buena mermelada!
Kcal 2120 aprox. por cada pinza
- Dificultad: Media
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 6 Horas
- Tiempo de cocción: 35 Minutos
- Porciones: 2 pinzas
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Cocina regional italiana
- Región: Friuli-Venecia Julia
- Estacionalidad: Pascua
Ingredientes para preparar la Pinza triestina
- 100 ml Agua
- 100 g Harina tipo 0
- 15 g Levadura fresca de panadería
- 160 g Azúcar
- 500 g Harina tipo 0
- 140 g Mantequilla
- 1 Huevo
- 2 Yemas
- 1 Ralladura de limón
- 1 Ralladura de naranja
- 2 cucharadas ron
- 1 Yema de huevo
- 20 ml Leche entera o agua
Preparación de la Pinza triestina
Para empezar, preparamos el prefermento disolviendo la levadura en el agua tibia y luego mezclamos con la harina hasta obtener una masa líquida homogénea.
Dejar fermentar tapado durante dos horas o hasta que doble su volumen.
Transcurrido el tiempo, comenzar el trabajo en una amasadora, o ayudándoos con una batidora hasta que las varillas puedan trabajar, para luego continuar a mano.
Trabajar entonces el prefermento con el azúcar, 1 huevo y 200 g de harina tipo 0, haciendo que los ingredientes se integren bien entre sí, luego añadir la mantequilla ablandada y trabajar todo durante al menos 10 minutos.
A continuación añadir 2 yemas, las ralladuras de naranja y limón, el ron, la harina restante e integrar bien la masa trabajando unos diez minutos.
Trasladar la masa obtenida a un bol amplio y dejar fermentar al menos 2-3 horas o hasta que doble su volumen.
Una vez lograda la fermentación, dividir el pan obtenido en dos partes formando dos bolas.
…que colocaremos sobre una bandeja de horno; en este punto, con un cuchillo bien afilado, practicamos una incisión en la superficie hasta la base formando una Y.
No cortéis la parte externa de la bola (incisión que me ocurrió hacer, como se ve en la foto, la última vez que la preparé).
Os aconsejo realizar esta operación untando la hoja del cuchillo en cada corte para evitar que la masa se pegue al filo.
Dejar fermentar de nuevo hasta que doble su volumen, luego preparar un batido con una yema de huevo y la leche y pincelar las piezas.
En este punto, hornear en horno precalentado a 180 °C durante unos 35 minutos.
Sacar del horno y dejar enfriar antes de servir.

