Pizza de Pascua aquilana: la receta original de Abruzzo con el aroma de antaño.
Si me preguntárais cuál es la receta que, entre todas las de mi blog, tiene el primado en esponjosidad y sabor, no tendría dudas: la Pizza de Pascua aquilana.
Típica de la zona de L’Aquila, esta variante abruzzesa es un verdadero milagro de fermentación.
Es ese postre que no puede faltar en la mesa del desayuno de Pascua, capaz de conquistar al primer bocado gracias a una textura tan esponjosa que parece casi irreal.
Una de las características que hace esta pizza realmente especial es su capacidad de mantenerse perfecta durante varios días.
A menudo las masas caseras tienden a secarse rápido, pero la versión de L’Aquila se mantiene húmeda y fragante por más tiempo.
¿Mi truco? Una vez fría, envuélvela primero en un papel de horno o en papel absorbente (para evitar que la humedad estropee la corteza brillante) y luego ciérrala en una bolsa de plástico o de papel.
Así tendrás un desayuno de ensueño toda la Semana Santa.
Como todo buen producto de fermentación, la Pizza de Pascua aquilana requiere sus horas de espera. Hay que darle tiempo a la levadura para que haga su magia, pero para quien, como yo, está profundamente enamorada del oficio de la panadería, esto no es un peso.
Ver la masa transformarse, hincharse y finalmente dorarse en el horno desprendiendo ese aroma paradisíaco es una satisfacción que no tiene precio.
¡Un éxito asegurado en la mesa!
Si decidís prepararla para el día de Pascua, preparaos para recibir una lluvia de halagos.
Es un postre que «hace escena», precioso de ver con su cúpula tostada y los confetis de azúcar de colores, pero aún más rico para comer.
Haréis una figura espléndida con amigos y familiares, llevando a la mesa el auténtico sabor de las montañas abruzzesas.
Poneros a prueba con mi receta y contadme si también para vosotros esta pizza supera a todas las demás en cuanto a esponjosidad.
¡Espero las fotos de vuestras obras maestras!
Kcal 1590 aprox. por cada pizza grande
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 6 Horas
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Tiempo de cocción: 35 Minutos
- Porciones: 4 pizzas grandes o 5 medianas
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Cocina regional italiana
- Región: Abruzzo
- Estacionalidad: Pascua
Ingredientes para preparar la Pizza de Pascua aquilana
- 250 ml agua
- 240 g harina 0
- 5 g levadura fresca
- prefermento
- 3 huevos (medianos)
- 150 ml leche entera
- 190 g azúcar
- ralladura de 1 limón
- ralladura de 1 naranja
- 75 ml aceite de semillas de girasol (o de maíz)
- 15 ml ron
- 1 cucharadita vainilla (líquida)
- 5 g levadura fresca
- 215 g patatas (peso en crudo sin piel)
- 60 g mantequilla (o margarina blanda)
- 780 g harina 0
- granillos de azúcar (de colores)
- 100 g agua
- 150 g azúcar
Utensilios
- Bandejas
Preparación de la Pizza de Pascua aquilana
La masa se puede hacer tanto a mano como con la amasadora; evidentemente a mano llevará mucho tiempo y esfuerzo físico.
Para empezar preparamos el prefermento: en un bol ponemos el agua y la levadura, hacemos que se disuelva y luego añadimos la harina, amasando bien.
Quedará una pasta espesa, ¡pero así debe ser!
Dejamos fermentar hasta que doble su volumen, aproximadamente 2-3 horas.
Mientras tanto, pelamos y lavamos las patatas, las cortamos en dados y las ponemos en un cazo con agua para cocerlas.
A continuación, en la amasadora ponemos el prefermento ya levado, los huevos, el azúcar, la leche fría o a temperatura ambiente, desmenuzamos la levadura fresca, machacamos las patatas cocidas con el pasapurés, las unimos al resto de ingredientes y amasamos.
Después añadimos la ralladura de un limón y de una naranja, el aceite de semillas, la mantequilla o margarina ablandada, el ron, la vainilla líquida y la mitad de la harina.
Amasamos unos minutos, después incorporamos la harina restante y seguimos amasando al menos 15-20 minutos más.
Con la masa lista, trasladamos todo a un bol bien grande espolvoreando la base con harina, colocamos la masa y también espolvoreamos la superficie.
Con las manos, directamente dentro del bol, damos forma de bola a la masa; después la aplastamos un poco y cubrimos el bol con film transparente.
Dejamos levar hasta que doble su volumen; aquí tardará entre 3 y 6 horas, todo dependerá de si usáis poca levadura o más de la que yo he indicado.
Una vez obtenida la fermentación, volcamos la masa sobre una superficie enharinada, dividimos la masa en 4 porciones para obtener pizzas grandes o en 5 si queréis pizzas más pequeñas; yo las hice de distintos tamaños porque tenía que regalarlas.
Una vez dividida la masa, formad cilindros con cada porción y colocadlos sobre bandejas forradas con papel de horno, aplastadlos un poco y dejadlos levar hasta que doblen su volumen.
Una vez fermentadas, hornead a 170°C durante 35-45 minutos; el tiempo variará según el tamaño de las pizzas.
Mientras se hornean, preparad el almíbar que usaréis después: en un cazo poned 100 g de agua y 150 g de azúcar, disolvedlo al fuego y cuando empiece a hervir dejadlo dos minutos más y después retirad del fuego.
Nada más sacar la primera pizza del horno, pinceladla con el almíbar y espolvoreadla con los granillos de azúcar de colores.
Haced lo mismo con todas las pizzas, dejadlas enfriar y disfrutad.

