El dulce gourmet de chocolate para el Día de la Mujer.
El Día de la Mujer es la ocasión perfecta para experimentar en la cocina y sorprender a las personas queridas con un detalle dulce, original y visualmente encantador.
Las trufas mimosa nacen con ese espíritu: celebrar la feminidad a través de un postre que evoca los colores y la delicadeza de la flor símbolo del 8 de marzo.
A menudo, las mejores ideas en la cocina surgen casi por casualidad o por un cambio de planes durante la elaboración.
Estas pequeñas obras de arte son el fruto de una evolución creativa que superó la idea inicial, transformándose en un éxito sorprendente que une distintas texturas en un solo bocado.
El corazón de este dulce es una explosión de sabor para los amantes de los sabores intensos: un interior de chocolate negro que se derrite en la boca, envuelto por una capa de chocolate blanco que aporta una nota de dulzura y una textura aterciopelada.
El toque final, el que da a las trufas su inconfundible aspecto «mimosa», es la cobertura a base de bizcocho desmigado.
Este acabado no solo hace que el postre sea precioso a la vista, sino que añade una suavidad exterior que invita inmediatamente a probarlo.
Hacer estas trufas es mucho más sencillo de lo que parece, pero para un resultado impecable el secreto es la organización.
Un consejo fundamental para que la preparación sea más fluida y rápida es cocinar el bizcocho con un día de antelación.
De este modo, la base tendrá tiempo para estabilizarse correctamente, facilitando mucho más la operación de desmigado al día siguiente.
La versatilidad es otro punto a favor de esta receta: podéis elegir modelarlas del tamaño que prefiráis.
Si decidís hacerlas un poco más pequeñas, obtendréis un mayor número de pastitas, ideales para servir como petit four o para enriquecer un buffet dedicado a esta jornada especial.
Tanto si decidís regalarlas a las mujeres de vuestra vida como si las compartís en una tarde entre amigas, estas trufas deliciosas y golosas están listas para conquistar el paladar de todos.
Dejaos inspirar por su forma solar y por su corazón intenso: seguid mi receta y preparaos para recibir una lluvia de cumplidos por vuestra creatividad en la cocina.
Kcal 157 aproximadamente por cada trufa
- Dificultad: Fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de reposo: 30 Minutos
- Tiempo de preparación: 1 Hora
- Tiempo de cocción: 40 Minutos
- Porciones: 21 trufas
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Día de la Mujer
Ingredientes para preparar las Trufas mimosa
- 200 g Harina 0
- 4 huevos medianos
- 135 g Azúcar
- 1 bustina Vainilla
- 1 cucharadita levadura para repostería (opcional)
- 120 g Chocolate negro
- 2 cucharadas Leche
- 1/2 cucharada aceite de oliva virgen extra
- 200 g bizcocho (pan di Spagna) (tomado del horneado inicial)
- 200 g bizcocho (pan di Spagna) (tomado del horneado inicial)
- colorante alimentario amarillo
- 200 g chocolate blanco
Utensilios
- 1 Plato plato para servirlos
Preparación de las Trufas mimosa
Preparación del bizcocho (pan di Spagna)
Montar las claras a punto de nieve y reservarlas; en otro bol montar las yemas con el azúcar, a estas añadir la vainilla, la harina y la levadura para repostería tamizadas.
En este punto incorporar las claras con cuidado para no desinflar la masa.
Usad la levadura solo si teméis que la mezcla no quede bien esponjosa y pueda dar problemas en el horneado, porque de hecho el pan di Spagna no necesita levadura.
Tomad un molde de 20-22 cm de diámetro, engrasadlo, enharinadlo y verted la mezcla.
Hornear a 180 °C durante unos 40 minutos, pero comprobad la cocción.
En el robot de cocina poner 200 g de bizcocho y triturar; mientras tanto poner a derretir el chocolate negro al baño María, o bien en el microondas.
Al bizcocho añadir el chocolate negro fundido, el aceite y la leche.
Obtendréis una masa que se puede amasar con las manos formando una bola.
Formar 21 bolitas y colocarlas en una bandeja; dejar reposar en la nevera durante una horita.
Preparación final de las trufas mimosa
Mientras tanto, siempre en el robot de cocina o con las manos, desmigajar 200 g de bizcocho; tanto si lo hacéis a mano como con el robot, el resultado debe ser ligeramente menos fino que el usado para las trufas.
A este bizcocho añadir el colorante alimentario amarillo hasta ajustar el tono y, mientras tanto, derretir el chocolate blanco en el microondas.
Una vez que todo esté listo, ayudándoos con un palillo, coger una trufa por vez pinchándola con el palillo e introducirla en el chocolate blanco, escurriéndola bien y después pasándola por el bizcocho desmigado.
Dejar enfriar en la nevera media horita antes de servir.
Se conservan en la nevera durante algunos días.

