Los buñuelos de calabacín y patata son sabrosos, pequeñitos y, como gustan tanto, hay que hacer todo lo posible para comerlos cuanto más mejor.
Crujientes por fuera y tiernos por dentro, estos buñuelos de calabacín y patata demuestran que con muy pocos ingredientes se puede crear algo irresistible. La unión entre la dulzura delicada del calabacín y la textura envolvente de la patata da lugar a un plato sencillo pero sorprendente, perfecto para cualquier ocasión.
Ya sea como entrante apetecible, para un aperitivo entre amigos o como guarnición diferente, esta receta exalta la cocina esencial: dos ingredientes, un toque de creatividad y el resultado está para disfrutar.
He decidido probar los buñuelos hechos en sartén tanto con un hilo de aceite como sin él; sin huevo son ligeros y sabrosos. Os puedo garantizar que si los preparáis volarán, ¡así que haced muchos!
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 15 Minutos
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 15 Minutos
- Porciones: 4 Personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes buñuelos de calabacín y patata
- 3 calabacines (grandes)
- 2 patatas (medianas)
- 2 cucharadas fécula de patata (o almidón de maíz)
- al gusto sal
- 1 ramita tomillo
- 1 ramita menta
- al gusto aceite de oliva virgen extra (o de semillas de girasol)
Utensilios
- 1 Sartén
- 1 Rallador
Preparación de los buñuelos de calabacín y patata
Para preparar los buñuelos de calabacín y patata, lo primero es.
Lavad bien los calabacines y pelad las patatas.
Rallad ambos con un rallador de agujeros grandes, recogiendo todo en un bol amplio.Escurrid bien la mezcla de calabacín con las manos o usando un paño limpio, eliminando la mayor cantidad de agua posible: este paso es fundamental para conseguir buñuelos crujientes.
Ahora haced la misma operación con las patatas ralladas.
En un bol amplio mezclad y unid ambos, patatas y calabacines.
Condimentad con sal, tomillo y menta fresca picada con las tijeras; si os gusta, podéis añadir una molienda de pimienta negra.
Mezclad con las manos, intentando aplastar bien la mezcla, añadid las 2 cucharadas de fécula de patata y mezclad.
Una vez que hayáis formado 4 o 5 buñuelos, con el dorso de la cuchara aplastadlos un poco más para favorecer que compacten.
Calentad una sartén con un hilo de aceite y coced los buñuelos a fuego medio, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén bien dorados y crujientes por ambos lados.
Cómo evitar que se rompan
Escurre aún mejor la mezcla
Es el punto más importante: los calabacines y las patatas sueltan mucha agua. Usa un paño y escurre con fuerza hasta que no salga más líquido… y
¡BUEN PROVECHO!
Notas
Los buñuelos de calabacín y patata se conservan en la nevera durante dos días dentro de un recipiente hermético.
Podéis congelar los buñuelos ya cocinados; para descongelarlos, dejadlos primero en la nevera hasta su descongelación completa.
Podéis cocinar los buñuelos en el horno durante 15 minutos a 200°C.
Compactad bien los buñuelos
Cuando los forméis, apretadlos con decisión: deben quedar bien «apretados» antes de ir a la sartén.
No los volteéis demasiado pronto
Dejadlos cocinar hasta que se forme una costra dorada por debajo: es lo que los mantiene unidos.

