La ensalada de calabacines crudos con salmón y aguacate es un plato fresco, ligero y rápido, perfecto para los días más calurosos o cuando tienes poco tiempo pero no quieres renunciar al sabor.
Los calabacines crudos, cortados muy finos con un pelador o una mandolina, se vuelven tiernos y sabrosos gracias al aliño con limón y aceite de oliva virgen extra, manteniendo a la vez una agradable textura crujiente. Preparados así, los calabacines combinan perfectamente con el salmón y el aguacate, creando un equilibrio de sabores delicados pero completos que gusta a todos.
Esta es una de las mejores soluciones si buscas recetas con calabacín fáciles y rápidas porque no necesitas encender los fogones y está lista en pocos minutos, además de ser perfecta como plato único ligero, para acompañar con una rebanada de pan o con unos grissini.
Si te encantan este tipo de preparaciones frescas, puedes encontrar más ideas entre mis Ensaladas veraniegas sabrosas, perfectas para el verano, o entre los platos fríos más sabrosos, indispensables cuando necesitas algo rápido pero delicioso.
Gracias a su sencillez, esta ensalada de calabacín y salmón es ideal también para personalizar: puedes añadir semillas, frutos secos o lascas de queso para hacerla más rica y apetecible, y usar el salmón gravlax o salmón marinado en seco en lugar del ahumado.
Una receta que une ligereza y sabor, perfecta para poner en la mesa siempre que quieras algo bueno, sano y sin estrés. ¿Listos para correr a la cocina? Vamos entonces, descubramos la receta de la ensalada de calabacines crudos con salmón y aguacate, pero antes os recuerdo que si queréis estar al día de todas mis recetas, podéis seguir mi página de Facebook (aquí) y mi perfil de Instagram (aquí).
Mira también estas recetas con calabacín y salmón:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 10 Horas
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 2
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Verano y Otoño
Ingredientes para preparar la ensalada de calabacines crudos con salmón y aguacate
- 2 calabacines (grandes)
- 200 g salmón ahumado
- 1 aguacate (maduro, pero no oscuro)
- al gusto sal
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- al gusto zumo de limón
- al gusto perejil
- al gusto pimienta negra (o rosa)
Utensilios
- Pelador
- Bol
- Colador grande
Pasos para preparar la ensalada de calabacines crudos, salmón y aguacate
Lava los calabacines y córtalos en láminas muy finas con un pelador o una mandolina, obteniendo tiras largas y delicadas. Recógelas en un bol, sálalas ligeramente y deja reposar unos minutos.
Mientras tanto prepara una emulsión mezclando aceite de oliva virgen extra, zumo de limón, perejil picado y una molienda de pimienta. Bate bien con un tenedor hasta obtener un aliño aromático y bien ligado.
Escurre los calabacines, exprímelos suavemente para eliminar el exceso de agua y pásalos a un bol grande.
Añade el salmón cortado en tiras y el aguacate en trozos, luego aliña con la emulsión preparada. Mezcla con delicadeza para no romper los ingredientes.
Sirve inmediatamente, completando al gusto con rodajas de limón y una molienda de pimienta.
Conservación y consejos
Esta ensalada de calabacines crudos es perfecta para disfrutar recién hecha, cuando los calabacines están aún frescos y ligeramente crujientes.
Si es necesario, puedes conservarla en el frigorífico unas horas, bien tapada, pero te recomiendo añadir el aguacate solo en el último momento para evitar que se oxide.
Los calabacines, después del reposo con sal y limón, tienden a soltar algo de agua: para un mejor resultado, recuerda escurrirlos y exprimirlos ligeramente antes de aliñarlos.
En cuanto al salmón, puedes usar el ahumado o el fresco, siempre que esté abatido (congelado a temperatura controlada), de modo que se pueda consumir crudo con seguridad.
Puedes personalizar esta receta de muchas formas: añade semillas mixtas para una nota crujiente, o unas lascas de parmesano para un sabor más intenso.
Si quieres un sabor todavía más intenso, deja reposar todo 10 minutos antes de servir: los aromas se mezclarán a la perfección.
Vuestras preguntas
¿Se pueden comer los calabacines crudos?
Sí, los calabacines crudos se pueden comer sin problema, siempre que estén frescos y bien lavados. Cortados finos y aliñados con limón y sal se vuelven más tiernos y agradables al paladar. Son perfectos para preparaciones frescas y ligeras, como la ensalada de calabacines crudos. Eso sí, es importante evitar los que tengan un sabor amargo, ya que no son aptos para el consumo.
¿Puedo preparar con antelación la ensalada de calabacines crudos?
Podrías, pero no lo recomiendo porque los calabacines soltarían demasiada agua.
¿Cuánto se conserva la ensalada de calabacines crudos?
Se conserva en el frigorífico un máximo de 1 día, pero siempre es mejor consumirla fresca para mantener la textura y el sabor.

