Algunas recetas nacen por casualidad, con lo que hay en la nevera, y luego se convierten en costumbre. Esta tortilla de calabacín al horno con queso es exactamente así: sencilla, rápida y sorprendentemente sabrosa, como la tortilla de calabacín y patata al horno
Los calabacines se cuecen primero en el horno, así quedan ligeros y sabrosos, sin necesidad de freír. Luego se mezclan con los huevos y el queso, mientras que en el interior se forma un corazón tierno y fundente que hace cada porción irresistible.
Una de esas recetas con calabacines que gustan a todo el mundo, incluso a quienes suelen poner mala cara delante de esta hortaliza veraniega.
Si por tanto tenéis en la nevera algún calabacín, huevos y un poco de queso, tenéis los ingredientes correctos para un segundo plato fácil, rápido y sabroso que puede conquistar a toda la familia, una forma de cocinar los huevos de una manera nueva y llevar a la mesa una de las tantas tortillas al horno recetas apetitosas que salvan la cena.
¿Listos entonces? ¡Vamos a la cocina y veréis qué delicia!
¿Queréis leer la receta en inglés? Aquí está: Tortilla de calabacín
Mira también:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Tiempo de cocción: 20 Minutos
- Porciones: 3
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Verano y Otoño
Ingredientes para hacer la tortilla de calabacín al horno con queso
- 3 calabacines (medianos)
- 1 cebolla (mediana)
- al gusto especias para asados (o sal y especias)
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- 30 g queso (rallado tipo grana o parmesano)
- 1 cucharada pan rallado
- 200 g provola ahumada (dulce o pasta hilada a elección)
- 3 huevos
Utensilios
- 1 Bol
- 2 Moldes
- Horno
Pasos para hacer la tortilla al horno de calabacines con queso
Lava los calabacines y quítales los extremos, córtalos en rodajas no demasiado finas y colócalas en un bol. Pela, enjuaga y pica una cebolla, añádela al bol con los calabacines, incorpora un chorrito de aceite, una pizca de sal y especias al gusto (me encanta añadir la mezcla de especias para asados con sal), y mezcla.
Distribuye todo en una bandeja y hornea en horno ventilado a 180°C durante 15 minutos, removiendo de vez en cuando.
Bate los huevos con el queso rallado, añade los calabacines y el pan rallado.
Forra un molde de 22 cm con papel de horno y vierte la mitad de la mezcla, reparte encima la provola y cubre con el resto de la mezcla.
Si queréis hacer una tortilla de calabacines ligera, podéis prescindir de la provola; el resultado seguirá siendo delicioso.
Hornea en horno ventilado a 180°C durante 15-20 minutos, o hasta que, al pinchar el centro, no salga húmedo.
Saca del horno, deja reposar 5 minutos y sirve todavía caliente y fundente.
Puedes cocinar la tortilla con unas horas de antelación y calentarla en el microondas durante dos minutos a 750W o en una sartén a fuego muy bajo, poco antes de servirla.
Conservación, notas y consejos
Puedes cocinar la tortilla de calabacines y queso con unas horas de antelación y calentarla en el microondas justo antes de servirla. Conserva la parte sobrante en el frigorífico, bien cerrada en un recipiente hermético, y caliéntala antes de disfrutarla o sírvela a temperatura ambiente.

