La tarta esponjosa con crema y fruta es un postre fresco, colorido y perfecto para cualquier ocasión. A diferencia de la tarta clásica, la base es suave y ligera, ideal para rellenar con una delicada crema y enriquecer con fruta fresca de temporada.
Es un postre elegante pero sencillo de preparar, perfecto para una merienda, un cumpleaños o como postre en los días más calurosos. Lo bueno de esta receta es que podéis personalizarla con la fruta que prefiráis, haciéndola cada vez distinta y siempre deliciosa.
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 20 Minutos
- Porciones: 10
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Verano, Todas las estaciones
Ingredientes
- 2 huevos
- 100 g azúcar
- 40 g aceite de girasol
- 60 g leche
- 170 g harina 00
- 1/2 sobre levadura en polvo para repostería
- 500 ml leche
- 40 g fécula de maíz
- 3 yemas
- 140 g azúcar
- al gusto ralladura de limón (rallada)
- fruta fresca
Herramientas
- Molde para tartas
- Batidor
- Bol
- Cacerola
- Varilla de cocina
- Espátula
Pasos
Para preparar la tarta esponjosa, empezad por la base. En un bol, romped los huevos y añadid el azúcar; batid con las varillas hasta obtener una mezcla clara y espumosa. Incorporad el aceite y la leche en hilo, continuando a mezclar.
Añadid la harina tamizada junto con la levadura y trabajad hasta conseguir una masa homogénea y sin grumos.
Engrasad y enharinad un molde para tarta esponjosa (el que tiene el hueco) y verted la mezcla en su interior. Nivelad y hornead a 180° en horno ya precalentado durante aproximadamente 20 minutos. Comprobad la cocción con la prueba del palillo.
Una vez lista, sacadla del horno y dejadla enfriar completamente; después desmoldadla y ponedla boca abajo sobre una bandeja.Mientras tanto, preparad la crema pastelera siguiendo el procedimiento que encontráis en el enlace aquí (o utilizad vuestra receta preferida) y dejadla enfriar con film transparente en contacto.
Cuando la base esté fría, rellenad el hueco con la crema y nivelad bien. Lavad y cortad la fruta fresca al gusto y colocadla sobre la crema formando la decoración que prefiráis.
Si queréis, podéis pincelar la fruta con un poco de gelatina para que quede brillante y más apetecible.
Dejad reposar en el frigorífico al menos 30 minutos antes de servir.

