Tortitas saladas de calabacín.
Para la serie «transformo lo dulce en salado», hoy preparamos tortitas… ¡pero en una versión completamente nueva!
Estas tortitas saladas de calabacín son la versión ligera y sabrosa del clásico breakfast americano, perfectas para quien apetece algo diferente pero sencillo de hacer.
¿La particularidad? Se hacen todo en la batidora, en pocos minutos y sin ensuciar nada. Además, son sin aceite y sin mantequilla, por lo que también son ideales para quien busca una receta ligera pero aún así sabrosa y satisfactoria.
Esponjosas, sabrosas y versátiles, estas tortitas saladas son perfectas para un almuerzo rápido, una cena ligera o incluso para un desayuno salado… ¡y son tan fáciles que las repetirás enseguida!
Te puede interesar:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Tiempo de cocción: 5 Minutos
- Porciones: 8 piezas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 1 calabacín redondo (aprox. 140 gramos)
- 200 g harina 00
- 180 ml leche
- 2 huevos
- 80 g queso parmesano rallado
- Medio cucharadita levadura química para preparaciones saladas
- 1 pizca sal
Utensilios
- Padella
- Frullatore
Pasos
Empezamos lavando y cortando el calabacín redondo en trozos grandes. Lo ponemos en la batidora y trituramos hasta obtener una textura bastante fina.
Añadimos los huevos, la leche, la harina, el parmesano rallado, la levadura en polvo y una pizca de sal, y volvemos a batir hasta conseguir una masa lisa y homogénea.
Calentamos una sartén antiadherente y vertemos un cucharón de masa por cada tortita.
Cocinamos a fuego medio unos 2-3 minutos por cada lado, hasta que estén doradas.
Nuestras tortitas saladas de calabacín están listas. Sírvelas calientes, tal vez acompañadas de quesos frescos o embutidos…
Buen provecho.
Conservación y consejos …
Las tortitas saladas de calabacín se conservan en el frigorífico durante 2-3 días, guardadas en un recipiente hermético.
Antes de servirlas, puedes calentarlas rápidamente en una sartén o en el microondas para que vuelvan a estar tiernas.
Si prefieres una textura más rústica, tritura menos el calabacín o rállalo a mano.
Puedes sustituir el parmesano por pecorino u otro queso rallado de sabor más intenso.
Para una versión más ligera, usa leche parcialmente desnatada y reduce ligeramente la cantidad de queso.
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