Flanes de espinacas y ricotta

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Si buscáis una idea para presentar las verduras de forma diferente, estos flanes de espinacas y ricotta son la solución ideal: se preparan en pocos pasos y funcionan tanto como aperitivo rápido como guarnición sabrosa.

La combinación entre el punto salado de las espinacas salteadas y la cremosidad de la ricotta crea una textura compacta pero ligera, perfecta para servir en ración individual gracias a los clásicos moldes de aluminio.
La ventaja de esta preparación es su gran versatilidad: podéis prepararlos con antelación y calentarlos en el último momento, o servirlos a temperatura ambiente.

La corteza dorada que aportan el pan rallado y el queso rallado añade ese toque rústico que hace que el plato resulte apetecible a primera vista.

A continuación os dejo otros flanes o sformatini de verduras que tenéis que probar y, como siempre, justo debajo de la foto, vamos a descubrir cómo se preparan los Flanes de espinacas y ricotta 😉

¡Hasta pronto con la próxima receta, Ana Amalia!

Flanes de espinacas y ricotta
  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Muy económico
  • Tiempo de preparación: 15 Minutos
  • Tiempo de cocción: 30 Minutos
  • Porciones: 6 Personas
  • Métodos de Cocción: Cocina, Horno
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes para 6 flanes de espinacas y ricotta

  • 500 g espinacas (frescas o congeladas)
  • 250 g ricotta de vaca
  • 2 huevos (medianos)
  • 100 g parmesano rallado (o grana padano)
  • 1 chalota
  • 50 g mantequilla (para los moldes)
  • 50 g pan rallado (para los moldes)
  • 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
  • 2 pizcas sal
  • al gusto pimienta negra (recién molida)
  • al gusto nuez moscada (opcional para las espinacas)

Herramientas

  • 1 Sartén
  • 1 Batidora de mano
  • 6 Moldes de aluminio desechable

Cómo preparar los flanes de espinacas y ricotta

  • Preparación de las verduras: Lavad bien las espinacas frescas, picad finamente la chalota y dejadla pochar con un chorrito de aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia.

    Si os apetece, añadid un diente de ajo entero para retirarlo después.
    Añadid las espinacas y cocinadlas hasta que estén completamente pochadas, tardarán unos 10 minutos.

    Si usáis congeladas, ponedlas directamente en la sartén y tapadla durante los primeros minutos.


    Es fundamental que las espinacas estén bien secas: si veis que sueltan mucha agua una vez cocinadas, exprimidlas ligeramente y dejadlas entibiar.

  • Preparación de la mezcla: En el vaso de la batidora de mano (o en un bol amplio), unid las espinacas salteadas, la ricotta, los huevos y el queso rallado y triturad todo hasta obtener una crema homogénea pero no demasiado líquida.

    Probad y corregid de sal y pimienta; si os gusta, añadid una pizca de nuez moscada.

  • Preparación de los moldes: Coged los moldes de aluminio (los desechables), pintad el interior con la mantequilla fundida y espolvoread con pan rallado, quitando el exceso sacudiéndolos.


    Este paso asegura que el flan no se pegue y que se forme la costra dorada.

  • Cocción: Verted la mezcla en los moldes, llenándolos hasta aproximadamente 3/4 y hornead en horno estático ya caliente a 180°C durante unos 25-30 minutos en la bandeja más baja.

    Estarán listos cuando estén hinchados y ligeramente dorados en la superficie.

  • Sacad del horno y dejad reposar 5 minutos antes de desmoldar. Pasad un cuchillito por los bordes si hace falta y darlos la vuelta con cuidado sobre el plato de servir; nosotros los desmoldamos apoyándolos en la mano y colocándolos con la parte dorada hacia arriba.

  • Si queréis que el plato sea aún más completo, podéis servir los flanes sobre una base de crema de queso, poniendo un par de cucharadas en el plato antes de colocar el flan caliente encima.

❄ Conservación, consejos y variantes para los flanes de espinacas y ricotta

Puedes conservar los flanes en el frigorífico, cerrados en un recipiente hermético, durante un máximo de 2-3 días.

La prueba del palillo: Cada horno es distinto. A los 25 minutos, clavad un palillo en el centro de un flan: si sale seco y la superficie está firme al tacto, podéis sacarlos del horno.

Corazón fundente: Si queréis una sorpresa al cortarlo, insertad un cubito de taleggio o provola en el centro del molde después de verter la mitad de la mezcla y luego cubrid con el resto.

📸 ¡Ahora os toca a vosotros!

Espero que esta receta de flanes de espinacas y ricotta os sirva para resolver una cena o para enriquecer un aperitivo. Tengo curiosidad por saber cómo os han salido: ¿los preferís simples o les habéis añadido un toque personal como un corazón fundente?

Escribidme en los comentarios aquí abajo si tenéis dudas sobre los pasos o si queréis compartir vuestro resultado. Y si decidís hacer una foto y publicarla en las redes, etiquetadme: siempre me encanta ver vuestras versiones de las recetas del blog.

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FAQ (Preguntas y respuestas)

  • ¿Puedo preparar la mezcla con antelación?

    Claro. Podéis preparar la mezcla de espinacas, ricotta y huevos por la mañana para la noche o el día anterior. Conservadla en el frigorífico cubierta con film y rellenad los moldes solo en el momento de hornear.

  • ¿Por qué mis flanes se han desinflado al sacarlos del horno?

    Es totalmente normal que el flan pierda algo de volumen al enfriarse. Aseguraos de exprimir bien las verduras y de escurrir el suero de la ricotta antes de triturarlo todo.

  • ¿Puedo usar acelga en lugar de espinacas?

    Sí, la acelga es una excelente alternativa. El procedimiento es idéntico: simplemente retirad la parte más dura del nervio central si es muy gruesa para conseguir una crema más aterciopelada.

  • ¿Qué puedo usar en lugar de los moldes de aluminio?

    Puedes usar moldes de cerámica (cocottes) o una bandeja para muffins de silicona. Recordad que los tiempos de cocción pueden variar un poco: la silicona suele cocinar más lentamente que el aluminio.

Imagen del autor

Ana Amalia

Del entrante al postre en un abrir y cerrar de ojos.

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