¡Ohhhh por fin voy a escribir la receta de la sbriciolada vegana con cúrcuma! Una receta que tuvo algunos contratiempos pero hoy, por fin, ¡le ha llegado su turno! 😃💪
Quien me sigue en facebook ya conoce las fotos de esta sbriciolada de color dorado, las compartí hace tiempo, en una de esas noches de hace unos (bastantes) años, recién salida del horno, y también a la mañana siguiente, justo después de probarla. Y a lo largo de los años, de vez en cuando, la he vuelto a publicar porque, por su peculiaridad (en aquel entonces no solía usar cúrcuma, y menos aún en postres), nos gustó mucho, y estaba convencida de que antes o después lograría escribirla, aquella receta perdida que no sabía cómo recuperar. Incluso intenté rehacerla con la receta de la masa quebrada vegana semiintegral, pero el resultado no fue el mismo.
Pues bien, ayer se me encendió una bombilla y probé otro camino: hice una búsqueda en el historial de facebook, no sé por qué no se me ocurrió antes. Fui a buscar publicaciones antiguas y, ¡oh!, no sabía que se podían recuperar posts tan antiguos. No, la receta no estaba (ojalá, ¡hubiera sido demasiado bonito!), pero siguiendo algunos detalles y rebuscando en la memoria, lo intenté.
Además, leyendo los comentarios antiguos recuperé una información preciosa: la mermelada que usé entonces era de arándanos rojos, un detalle que no recordaba y que en las fotos no había reconocido; hubiera jurado que era de cerezas. 🤭
En fin, hecha y comida, el jurado familiar reconoció su inconfundible sabor, esa mezcla de cúrcuma, mermelada, ralladura de limón y crujiente. ¡Es verdad que a veces con poco se transforma una receta normal en algo especial!
Y en este caso es mérito de la cúrcuma, que no solo tiñe la masa de un bonito amarillo dorado, sino que aporta un agradable retrogusto especiado que os recomiendo… no, mejor dicho, que tenéis que probar absolutamente. 😍
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Esta sbriciolada vegana con cúrcuma es mi propuesta para la sección Light and Tasty, que hoy dedica la publicación a recetas especiadas y aromáticas. 😋
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¿Buscas otras recetas para usar cúrcuma? ¡Aquí tienes tres ideas más! 👇
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 15 Minutos
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 25 Minutos
- Porciones: 8Porciones
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Vegana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 200 g harina 0
- 100 g sémola remolinada de trigo duro
- 80 g azúcar moreno
- 70 g agua (aprox.)
- 60 g aceite de semillas de maíz
- 1 cucharadita cúrcuma en polvo
- Media cucharadita levadura en polvo para repostería
- Medio limón (ralladura)
- 250 g mermelada de arándanos rojos
Utensilios
- Bol
- Papel de horno
- Rejilla para tartas
- Molde desmontable
- Pelador de patatas
Pasos
Verter en un bol la harina y la sémola + la levadura.
Hacer un hueco en la harina y verter en el centro el azúcar moreno, el aceite y el agua. Mezclar bien los líquidos con una cuchara hasta que el azúcar se haya disuelto.
Añadir una cucharadita de cúrcuma.
Agregar a los líquidos la harina poco a poco, luego trabajar con las manos para amalgamar todo dejando la mezcla en migas; no es necesario obtener una masa compacta.
Poner las migas en el frigorífico media hora (pero tampoco es obligatorio, se puede proceder inmediatamente).
Dividir la mezcla de migas en dos partes y usar la primera mitad para formar la base: distribuirla en la base de un molde (de 22 cm) y compactarla con las manos.
Distribuir la mermelada sobre la base.
Luego espolvorear sobre la mermelada la ralladura de medio limón (en realidad yo corté el limón con el pelador y corté la ralladura en trocitos).
Cubrir todo con las migas restantes.
Hornear a 180°C durante 20-25 minutos.
Dejar enfriar sobre una rejilla antes de servir.
¡Buen desayuno! 😍
👉 Si no tienes un molde desmontable puedes usar un aro para tartas (de 22 cm). En ese caso hay que usar como base la bandeja del horno o una fuente, por ejemplo una bandeja para pizza, forrada con papel de horno.
👉 Si quieres evitar cortar la sbriciolada en porciones (que, por supuesto, se desmigaja al cortarla), puedes usar un cortapastas pequeño para hacer raciones individuales.
👉 Si quieres, la ralladura de limón se puede incorporar directamente a la masa. A mí me gusta ponerla en el relleno; es una costumbre que tengo desde que aprendí a hacer las raviole boloñesas. 😉
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Carla Emilia: Ensalada de pulpo, bottarga y alcachofas con aroma de mejorana
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Elena: Frijoles smashed
Milena: Pechuga de pollo y zanahorias al limón y za’atar

