La infusión fría de fresas y menta: fresca, ligera y naturalmente aromática, es la bebida ideal para los días de primavera y verano. Se prepara en pocos minutos con ingredientes sencillos y sin azúcares añadidos, resultando perfecta para quienes buscan una alternativa sana a las bebidas industriales.
La particularidad de esta receta es el método de preparación: a diferencia del clásico agua aromatizada, aquí se utiliza una breve infusión en caliente que permite extraer todo el sabor de las fresas y de la menta, para luego enfriar la bebida y disfrutarla bien fría.
Excelente en cualquier momento del día, esta infusión es refrescante, natural y perfecta para acompañar un desayuno ligero como el chia pudding de fresas.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 1 Hora
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 300 ml (1 o 2 personas)
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Verano
Ingredientes para la infusión fría de fresas y menta:
- 300 ml agua caliente
- 2 fresas maduras
- 6 hojas de menta fresca
- 1 cucharadita eritritol (opcional)
- cantidad necesaria hielo
Utensilios para la infusión fría de fresas y menta:
- 1 Cuchillo
- 1 Tenedor
- 1 Cazo
- 1 Tetera con infusor
- 1 Vaso
Pasos para preparar la infusión fría de fresas y menta:
Para preparar la infusión fría de fresas y menta, empezad lavando bien las fresas bajo agua corriente. Quitad el pedúnculo y cortadlas en láminas, luego aplastadlas ligeramente con un tenedor para que suelten su jugo y potenciar el sabor de la bebida.
A continuación, tomad las hojas de menta, lavadlas bien; si queréis un sabor más intenso, rompédlas suavemente con las manos, sin usar el cuchillo, para liberar mejor su aroma.
Pasad las fresas y la menta a la tetera o a un recipiente resistente al calor y verted el agua caliente, cuidando que no esté hirviendo (unos 80-90°C).
Dejad enfriar la bebida a temperatura ambiente y, a continuación, trasladadla al frigorífico durante al menos 30-60 minutos, hasta que esté bien fría.A la hora de servir, colad la infusión para eliminar las fresas y la menta, y vertedla en el vaso. Para una presentación más elegante, podéis decorar con trozos de fresa fresca y una hojita de menta añadidos en el momento, completando opcionalmente con algunos cubitos de hielo.
Si queréis, podéis endulzar la infusión con eritritol u otro edulcorante al gusto, pero os recomendamos probarla natural para apreciar mejor el sabor de las fresas y la menta.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Puedo prepararla directamente en frío?
Sí, pero en ese caso obtendrás un agua aromatizada con un sabor más delicado. La infusión en caliente permite, en cambio, conseguir un gusto más intenso y aromático.
¿Se puede conservar en el frigorífico?
Sí, puedes conservarla en la nevera durante 24 horas. Es recomendable mantenerla en un recipiente cerrado para preservar aroma y frescura.
¿Puedo añadir otros ingredientes?
¡Claro! Puedes enriquecerla con limón, jengibre u otras frutas para crear variantes siempre nuevas.

