La idea de esta receta nació de forma totalmente espontánea: mi madre, que en este periodo tiene unas alcachofas maravillosas en la huerta, me trajo una buena cesta diciéndome «mira tú qué quieres hacer con ellas». Y yo, delante de esas alcachofas tan frescas y tiernas, pensé enseguida en un plato sencillo pero riquísimo: muslos de pollo al horno con alcachofas, salvia, romero y cerveza.
Una de esas recetas que huelen a hogar, a horno encendido y a cocina llena de buenos aromas.
Es un segundo plato genuino, rústico, que no requiere grandes preparativos: limpias las alcachofas, sazonas el pollo con un picadillo de hierbas frescas y luego dejas que el horno haga el resto. La cerveza deja la carne muy tierna y crea una salsita ligera pero sabrosa, que envuelve las alcachofas y las hace aún más deliciosas.
Es el típico plato que preparas sin estrés, perfecto para una cena en familia o cuando quieres poner en la mesa algo sencillo pero especial.
Si también te encantan las alcachofas y las recetas con aroma a hierbas frescas, te enamorarás de esta. 😊
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes
MUSLOS DE POLLO AL HORNO CON ALCACHOFAS
- 5 muslos de pollo
- 5 alcachofas
- 1 limón (para el agua con limón)
- 1 ajo
- 1 vaso cerveza clara
- 1 cucharada salvia picada
- 1 cucharada romero picado
- unas hojas de salvia y una ramita de romero enteras
- sal
- pimienta blanca
- aceite de oliva virgen extra
Utensilios
MUSLOS DE POLLO AL HORNO CON ALCACHOFAS
- 1 Fuente para horno fuente
- 1 Cuchillo mezzaluna cuchillo mezzaluna
- 1 Tabla de cortar tabla de cortar
Pasos
Limpia las alcachofas eliminando las hojas externas más duras y la parte final del tallo.
Córtalas en cuartos y ponlas en un bol con agua y limón para evitar que se pongan negras.
Prepara un picadillo fino de salvia, romero, sal y pimienta blanca. Masajea bien los muslos de pollo con esta mezcla aromática y colócalos en una fuente para horno.
En la fuente añade también hojas de salvia, romero y un ajo. Vierte en el fondo de la fuente un vaso de cerveza.
Escurre las alcachofas, sécalas y distribúyelas alrededor del pollo.
Remata con un generoso chorro de aceite de oliva virgen extra.
Hornea a 190°C durante 45–55 minutos, dando la vuelta al pollo a mitad de cocción y regándolo con el jugo. En los últimos 10 minutos puedes subir a 200°C para conseguir una piel más dorada.
✨Variaciones
Con patatas: añade patatas en gajos en la fuente junto con las alcachofas.
Sin cerveza: sustitúyela por caldo de verduras o vino blanco seco.
Con limón: añade rodajas de limón no tratado para un toque fresco.
Con aceitunas: incorpora aceitunas negras o taggiasca en los últimos 20 minutos.
En sartén: dora, desglasa con cerveza y cocina tapado 35–40 minutos.
FAQ (Preguntas y respuestas)
¿Cómo evito que las alcachofas se pongan negras?
Pónlas inmediatamente en agua con limón después de limpiarlas. Este paso es fundamental para mantener un color bonito y natural.
¿Puedo preparar la receta con antelación?
Puedes prepararlo todo en la fuente unas horas antes y hornearlo al último momento. No recomiendo cocinarlo por completo con antelación porque las alcachofas tienden a oscurecerse y secarse.
¿Qué parte del pollo es mejor usar?
Los muslos son perfectos porque quedan tiernos y jugosos. También puedes usar contramuslos o muslitos. La pechuga no es recomendable: tiende a resecarse.
¿Puedo sustituir la cerveza?
Claro: puedes usar vino blanco seco o caldo de verduras. El resultado seguirá siendo aromático y ligero.
¿Cómo conseguir una piel más crujiente?
En los últimos 10 minutos sube el horno a 200–210°C o activa el grill 2–3 minutos, controlando que no se queme.

