Tagliatelle verdes con espinacas

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Me encanta sumergir las manos en la harina, tanto si hago pan y pizzas como si hago pasta. Y en mi casa, la pasta fresca está presente casi todos los domingos. ¿No hay algo mágico en preparar la pasta en casa? Ese aroma a harina que inunda la cocina y el placer de crear algo con las propias manos para las personas que amamos. Y no importa si es simple o rellena. Hoy quiero llevaros conmigo a los sabores de la tradición con estas espléndidas Tagliatelle verdes con espinacas.
Son una variante colorida y sabrosa de la clásica pasta con huevo, perfectas para dar un toque de alegría a la mesa del domingo o para una ocasión especial. El secreto está en las espinacas, que aportan no solo un color vibrante sino también esa delicadeza que combina muy bien con muchísimos condimentos: desde un simple mantequilla y salvia hasta un rico ragù blanco.
Pongámonos el delantal, preparemos la mesa de trabajo y ¡empecemos a amasar juntos! Veréis que son mucho más sencillas de hacer de lo que parece y la satisfacción de llevarlas a la mesa es realmente inestimable.

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  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Muy económico
  • Tiempo de reposo: 30 Minutos
  • Tiempo de preparación: 30 Minutos
  • Porciones: 6
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes para las Tagliatelle verdes con espinacas

Los ingredientes para prepararlas tanto con espinacas frescas como con espinacas congeladas

  • 600 g harina de sémola de trigo duro remolida
  • 120 g espinacas (cocidas y escurridas)
  • 2 huevos
  • cantidad necesaria harina

Qué se necesita para las Tagliatelle verdes con espinacas

  • 1 Tabla de amasar
  • 1 Rodillo
  • 1 Cuchillo
  • 1 Batidora de mano
  • Film transparente
  • 1 Tabla de amasar
  • 1 Máquina de pasta
  • 1 Batidora de mano
  • Film transparente

Procedimiento para las Tagliatelle verdes con espinacas

Cómo hacer una pasta fresca de un bonito color verde brillante, seca y que no se rompa al cocinarla.

  • Si se usan espinacas frescas: Lávalas bien y colócalas en una olla (basta con muy poca agua, la que quede del lavado). Cubre con una tapa y déjalas marchitarse durante 5-6 minutos.

  • Si se usan espinacas congeladas: Pon las espinacas congeladas en una sartén pequeña, cubre y deja descongelar a fuego muy lento.

  • Tanto si utilizas espinacas frescas como congeladas, después de cocinarlas debes dejarlas enfriar y escurrirlas muy bien con las manos.

  • Coloca las espinacas y los huevos en el vaso de la batidora y procésalos. Cuanto más trabajes estos dos ingredientes, más finas quedarán las espinacas.

  • Ahora procede con la preparación de la masa. Coloca la harina sobre la mesa de trabajo, haz un volcán en el centro y añade los huevos y las espinacas.

  • Trabaja hasta que la harina haya absorbido todos los ingredientes. Poco a poco, la pasta adquirirá un bonito color verde. Si es necesario, añade la harina reservada. La masa debe quedar firme y homogénea.

  • Envuelve el pan de masa con film transparente y guárdalo en la nevera durante media hora. Así se volverá más elástica y más fácil de estirar.

  • Transcurrido el tiempo, retoma el pan de masa, espolvorea la mesa con harina y empieza a estirar con el rodillo. Si no tienes mucha práctica para estirar la pasta, puedes dividirla en tres o cuatro partes.

  • Crea una lámina de aproximadamente 1 mm de espesor, enharinando con frecuencia tanto la mesa como la superficie superior de la masa.

  • Enrolla el disco de masa sobre sí mismo y córtalo en tiras de 6-7 mm con un cuchillo de hoja lisa; de lo contrario, la pasta se desgarra.

  • Desenrolla las tagliatelle y colócalas extendidas o enrolladas en nidos sobre un paño limpio espolvoreado con harina.

  • Si, en cambio, trabajas con la máquina, corta la masa en trozos y pásalos entre los rodillos de la máquina, primero a un grosor ancho y luego, progresivamente, reduce la anchura.

  • Entre un paso y otro, enharina siempre la lámina, que se volverá cada vez más fina, hasta conseguir el espesor indicado arriba.

  • Coloca las tiras sobre un paño limpio y deja secar durante unos 20 minutos; después pásalas, una a una, por el rodillo adecuado para tagliatelle.

  • Coloca la pasta extendida o recogida en nidos sobre un paño limpio y cocínala de inmediato, o bien déjala secar o congélala (más abajo os explicaré cómo hacerlo).

  • Ahora solo queda cocerla y aliñarla como más te guste.

Imagen del autor

Annamaria

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