Cheesecake de fresas sin hornear: fresca, fácil y cremosa

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La cheesecake de fresas sin hornear es uno de esos postres que preparo cada verano y que nunca falla. Es fresca, cremosa y perfecta cuando no tengo ganas de encender el horno pero quiero llevar a la mesa algo especial.
La base crujiente de galletas se une a una crema de mascarpone suave y aterciopelada, mientras que encima hay una deliciosa cobertura de fresas frescas que la hace aún más atractiva. Es el clásico postre que conquista a todos en el primer bocado.
Si te encantan los postres con fresas, en mi blog idolcidisusy también encontrarás otras ideas deliciosas como el tiramisú de fresas o el brazo de gitano de fresas, perfectos para la temporada.
Esta cheesecake es ideal para un cumpleaños, una cena entre amigos o simplemente para una merienda fresca y deliciosa.
¡Vamos a prepararla juntos!

Te dejo otras recetas:

Cheesecake de fresas sin horno con una porción cortada, base de galleta y crema de queso decorada con fresas frescas
  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de reposo: 8 Horas
  • Tiempo de preparación: 30 Minutos
  • Porciones: 6
  • Métodos de Cocción: Sin horneado
  • Cocina: Italiana

Ingredientes para la Cheesecake de fresas

  • 200 g Galletas Digestive
  • 100 g Mantequilla
  • 250 g Mascarpone
  • 250 g Nata para montar líquida
  • 80 g Azúcar
  • 6 g Gelatina en láminas
  • 2 cucharadas Zumo de limón
  • 300 g Fresas
  • 50 g Azúcar glas vainillado
  • 7 g Gelatina en láminas
  • al gusto fresas

Herramientas útiles

  • Molde de 20 cm de diámetro con cierre desmontable
  • Batidora Batidora de varillas eléctrica

Preparación de la cheesecake de fresas sin hornear

  • Empiezo la receta forrando un molde desmontable de 20 cm con papel de horno, así será más fácil desmoldar la cheesecake de fresas sin hornear de forma perfecta.
    Pico finamente las galletas con una picadora y las traslado a un bol. Mientras tanto derrito la mantequilla y la vi sobre las galletas trituradas, mezclando bien hasta obtener una mezcla compacta y homogénea.
    Vierto la mezcla en el molde y la distribuyo por la base, nivelando con el reverso de una cuchara y presionando ligeramente para crear una base uniforme.
    Meto la base en el frigorífico durante unos 30 minutos, así se endurece bien y estará lista para recibir la crema de la cheesecake.

  • Para preparar la crema de la cheesecake de fresas, pongo inmediatamente la gelatina en remojo en agua fría.
    Mientras tanto, en un bol mezclo el mascarpone, el azúcar y el zumo de limón, batiendo con unas varillas hasta obtener una crema lisa, aterciopelada y sin grumos.
    Caliento una pequeña parte de la nata hasta que roce el hervor, luego apago el fuego y añado la gelatina bien escurrida, mezclando hasta que se disuelva por completo.
    Añado la mezcla a la crema de mascarpone y mezclo bien, hasta conseguir una masa homogénea y cremosa.
    Monto la nata restante y la incorporo delicadamente, con movimientos de abajo hacia arriba, para mantener la crema esponjosa y ligera.
    Vierto la crema sobre la base ya fría, la nivel con cuidado y meto la cheesecake en el frigorífico al menos 3 horas, hasta que el relleno esté bien compacto.

  • Para completar la cheesecake de fresas sin hornear preparo la gelée, que le dará ese toque fresco e irresistible.
    Pongo de nuevo la gelatina en remojo en agua fría.
    Mientras tanto lavo las fresas, les quito el rabito y las corto en trozos. Las traslado a un cazo junto con el azúcar y las cocino a fuego suave, removiendo, hasta que estén tiernas y suelten su jugo.
    En ese momento añado la gelatina bien escurrida y mezclo hasta que se disuelva por completo.
    Trituro todo con una batidora de mano hasta obtener una crema lisa. Si prefieres una textura más aterciopelada, cuela la mezcla con un colador para eliminar las semillas.
    Dejo enfriar la gelée y luego la vi con cuidado sobre la cheesecake ya fría.
    Vuelvo a meter en el frigorífico al menos 4-5 horas, hasta que esté bien compacta y lista para servir.

  • Para decorar la cheesecake de fresas, lavo y seco bien las fresas frescas, luego les quito el rabito y las parto por la mitad o en cuartos.
    Una vez que la cheesecake está bien fría y compacta, coloco las fresas en el centro de la tarta, creando una decoración abundante y llamativa. Me gusta dejar toda la superficie lisa alrededor, así el rojo brillante de las fresas destaca aún más y crea un contraste muy elegante.
    Coloco primero las fresas más grandes en el centro y luego añado las cortadas alrededor, formando una composición natural pero armónica, como un pequeño ramo.
    Para un efecto aún más apetecible, puedo pincelar ligeramente las fresas con un poco de gelatina para tartas o con mermelada de fresa calentada, así quedan brillantes y se mantienen frescas por más tiempo.

Conservación y consejos útiles para la cheesecake de fresas sin hornear

La cheesecake de fresas sin hornear se conserva en el frigorífico durante 2-3 días, bien cubierta con film o en un recipiente hermético, así mantendrá toda su frescura y cremosidad.

Te aconsejo prepararla el día anterior: de este modo la crema se asentará perfectamente y el resultado será aún más compacto y delicioso.

Para una variante más ligera puedes sustituir el mascarpone por ricotta o queso para untar, mientras que para una versión sin gluten basta utilizar galletas adecuadas.

Si quieres obtener un sabor aún más fresco, puedes añadir un poco de ralladura de limón en la crema o algunas fresas troceadas dentro del relleno.

También puedes sustituir la gelatina en láminas por agar-agar, siguiendo las dosis indicadas en el envase.

Si deseas congelarla, puedes hacerlo sin la decoración final: a la hora de servirla solo tendrás que dejarla descongelar lentamente en el frigorífico.

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idolcidisusy

Idolcidisusy es el blog de Tiziana, pastelera y bloguera gastronómica. Recetas de dulces sencillos, deliciosos y explicados paso a paso: tartas, bizcochos suaves, cheesecakes y postres para cada ocasión.

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