Albóndigas de calabacín y ricotta al horno

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Las albóndigas de calabacín y ricotta al horno son un segundo plato ligero, sabroso y perfecto para toda la familia, ideales para quienes buscan recetas con calabacín fáciles y rápidas de preparar. Tiernas por dentro y ligeramente crujientes por fuera, estas albóndigas de calabacín al horno sin freír son perfectas tanto para un almuerzo ligero como para una cena sabrosa.

Preparar las albóndigas de calabacín y ricotta al horno es realmente sencillo: solo necesitas pocos ingredientes y algunos trucos para obtener una masa suave pero compacta, evitando que quede aguada, uno de los problemas más comunes en este tipo de receta.
Si te gustan los segundos platos con calabacín y buscas una alternativa vegetariana a las clásicas albóndigas de carne de la abuela, estas albóndigas de calabacín al horno más ligeras que las clásicas albóndigas de ricotta y calabacín fritas son la solución perfecta: sanas, rápidas y realmente irresistibles.
Y te digo la verdad: a mis hijos no les gustan los calabacines, pero estas albóndigas los conquistaron al instante… ¡se acabaron en un suspiro!

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Echa también un vistazo a estas recetas de albóndigas vegetarianas:

  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Muy económico
  • Tiempo de reposo: 5 Minutos
  • Tiempo de preparación: 10 Minutos
  • Tiempo de cocción: 15 Minutos
  • Porciones: 4
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Primavera, Verano y Otoño

Ingredientes para hacer las albóndigas de calabacín y ricotta al horno

  • 500 g calabacines (aprox. 2 de tamaño medio)
  • 60 g queso (rallado tipo Grana o Parmesano)
  • 160 g ricotta (de oveja o de vaca)
  • 2 huevos (grandes)
  • 50 g pan rallado
  • al gusto pan rallado
  • al gusto aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita sal

Herramientas

  • 1 Bol
  • 1 Rallador de agujeros grandes
  • 1 Bandeja para horno
  • Horno
  • papel de horno
  • Plato

Pasos para hacer las albóndigas de calabacín y ricotta al horno

  • Para preparar las albóndigas de calabacín y ricotta al horno, empieza lavando los calabacines, quita los extremos y rállalos con un rallador de agujeros grandes. Añade una cucharadita de sal y déjalos reposar unos 5 minutos para favorecer la salida del agua de vegetación.

    Pasado el tiempo, recógelos en un paño limpio y escúrrelos muy bien, exprimiendo toda el agua sobrante. Al final obtendrás aproximadamente 200 g de calabacín rallado bien seco.

  • Traslada los calabacines a un bol y añade el queso rallado, la ricotta y los huevos; mezcla hasta obtener una masa homogénea. Añade el pan rallado, integra y deja reposar unos minutos para que absorba la humedad y compacte la masa.

  • Toma pequeñas porciones de masa, forma bolitas con las manos, pásalas por pan rallado y aplástalas ligeramente. Coloca las albóndigas en una bandeja forrada con papel de horno.

  • Aliña con un hilo de aceite y hornea en horno estático o ventilado a 180°C durante unos 15-20 minutos, hasta que estén bien doradas. A mitad de cocción dales la vuelta con cuidado para conseguir un dorado uniforme.

  • Saca del horno, deja templar y sirve; están muy ricas calientes, pero también a temperatura ambiente son deliciosas y se mantienen tiernas.

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Conservación, notas y consejos

Las albóndigas de calabacín y ricotta al horno se conservan en el frigorífico durante 1-2 días, bien cerradas en un recipiente hermético. Antes de servirlas puedes calentarlas ligeramente en el horno o en la sartén para que vuelvan a quedar suaves y sabrosas como recién hechas.

Si quieres prepararlas con antelación, puedes formar las albóndigas y conservarlas crudas en el frigorífico unas horas, o congelarlas ya hechas: en este caso podrás hornearlas directamente sin descongelar, añadiendo unos minutos al tiempo de cocción.

Para obtener albóndigas perfectas es fundamental escurrir muy bien los calabacines, eliminando toda el agua de vegetación: este paso te permitirá conseguir una masa compacta y albóndigas tiernas pero no aguadas.

Puedes personalizar la receta añadiendo hierbas aromáticas como perejil o menta, o sustituir parte del Parmesano por pecorino para un sabor más intenso.

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Vuestras preguntas

  • ¿Cómo evitar que las albóndigas de calabacín y ricotta queden demasiado blandas?

    Para obtener albóndigas compactas es fundamental escurrir muy bien los calabacines después de rallarlos, eliminando toda el agua de vegetación.

  • ¿Puedo cocinar las albóndigas de calabacín y ricotta en freidora de aire?

    Sí, puedes cocinarlas también en freidora de aire a 180°C durante unos 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción para un dorado uniforme.

  • ¿Puedo preparar las albóndigas con antelación?

    Sí, puedes prepararlas con antelación y conservarlas crudas en el frigorífico durante unas horas o cocinarlas y recalentarlas al momento.

  • ¿Se pueden congelar las albóndigas de calabacín y ricotta?

    Sí, puedes congelarlas crudas ya formadas. Hornéalas directamente sin descongelar, aumentando ligeramente los tiempos de cocción.

  • ¿Se pueden hacer sin huevos?

    Sin huevos las albóndigas tienden a romperse porque falta un aglutinante. Si quieres evitarlos, deberás añadir más pan rallado u otro ingrediente aglutinante, pero el resultado será distinto y las albóndigas quedarán menos tiernas.

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