Pasta con calabacín y gambas cremosa

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Pasta con calabacín y gambas cremosa, sin nata. Un primer plato de pescado sencillo, pero con un sabor refinado, perfecto para llevar a la mesa algo distinto de lo de siempre.
Me encantan los primeros con calabacín y en general todas las recetas con calabacín, porque son versátiles, ligeras y se prestan a muchísimas preparaciones, desde las más rápidas hasta otras un poco más especiales como esta.
Para hacer esta pasta de calabacín y gambas aún más sabrosa, he preparado una bisque de gambas, que aporta al plato un sabor más intenso y una cremosidad natural, sin necesidad de añadir nata.
El resultado es una pasta con calabacín y gambas cremosa, envolvente y delicada, perfecta tanto para una comida familiar como para una cena un poco más cuidada. Una de esas recetas que, una vez probadas, dan ganas de repetir a menudo. ¿Listos para poneros al fuego? Vamos allá, pero antes os recuerdo que si queréis manteneros al día con mis recetas, podéis seguir mi página Facebook y mi perfil Instagram

Echa un vistazo a estos primeros platos con calabacín

  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 20 Horas
  • Tiempo de cocción: 40 Minutos
  • Porciones: 4
  • Métodos de Cocción: Cocina
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes para hacer la pasta con calabacín y gambas

  • 800 g gambas
  • 400 g linguine (extrudidas al bronce)
  • 800 g calabacines
  • 2 cebolletas
  • 1 vaso vino blanco
  • al gusto sal
  • al gusto aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes ajo
  • 1 manojo perejil
  • 10 tomatitos
  • al gusto agua

Utensilios para hacer la pasta con calabacín y gambas

  • Colador
  • Gasa
  • Ollas

Pasos para hacer la pasta con gambas y calabacín

  • Para preparar este plato, empezamos por hacer la bisque y luego seguimos con el resto de la receta.

    Lavad las gambas, escurridlas y retiradles la cabeza y el caparazón. Con la ayuda de un palillo, y si os apetece, quitadles la vena intestinal. Reservad las cabezas y los caparazones y no los tiréis.

  • Doraos el ajo con un buen chorro de aceite de oliva, lavad los tomatitos, cortadlos por la mitad y añadidlos al ajo. Agregad el perejil y, acto seguido, las cabezas y los caparazones.

  • Verted el vino blanco, flambear a fuego vivo y añadid sal.

    Removed y aplastad las cabezas y los caparazones para que suelten sus jugos. Verted 1 litro de agua muy fría (el choque térmico ayudará a extraer mejor los jugos) y llevad a ebullición con la tapa puesta en la cazuela. Luego quitad la tapa y dejad reducir el caldo (la bisque).

  • Lavad los calabacines, retirad los extremos y cortadlos a dados. Pelad, lavad y picad la cebolleta, doraosla con un buen chorro de aceite de oliva.

  • Apartad la cebolleta hacia un lado de la olla y añadid las gambas, cocinadlas uno o dos minutos, solo el tiempo de que cambien de color y retiradlas de la olla y reservadlas.

    Incorporad las calabacines a la cebolleta, salad al gusto y coced durante unos 10 minutos, solo hasta que se ablanden.

  • Recoged la bisque y triturad las cabezas y los caparazones que han cocido en su caldo. Colad primero con un colador de malla fina y luego con una gasa o un colador de algodón.

  • Una vez obtenida la bisque, volved a llevarla a ebullición. Coced las linguine y escurridlas dejándolas muy, muy al dente, echad un cucharón de bisque en la olla con las gambas y los calabacines, añadid la pasta y terminad la cocción añadiendo el resto de la bisque poco a poco y dejando que se absorba antes de añadir más.

    Puede que os sobre algo, no hace falta usarla toda (podéis congelar la que os sobre).

    Al terminar la cocción, podéis añadir un poco más de aceite, perejil picado, mezclar y emplatar.

  • Nuestra pasta está lista para degustarla al instante, junto con su salsa.

  • Os recomiendo preparar solo la cantidad que vayáis a consumir.

Conservación, notas y consejos

La pasta con calabacín y gambas es un plato que debe prepararse y consumirse en el momento. Al llevar pescado, empieza a perder aroma y frescura en pocas horas, por eso es mejor cocinar solo la cantidad necesaria.

Si sobra, podéis conservarla en la nevera unas pocas horas, bien cerrada, pero lo ideal es consumirla inmediatamente para disfrutarla al máximo, sobre todo para mantener la cremosidad y el sabor de la bisque de gambas.

Para conseguir un resultado perfecto, siempre ligad con un poco de agua de cocción o, mejor aún, con la bisque, que hará la pasta cremosa sin necesidad de nata.

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Vuestras preguntas

  • ¿Qué es la bisque de gambas y para qué sirve?

    La bisque de gambas es una base hecha con las cáscaras y cabezas de las gambas, útil para dar más sabor al plato y hacerlo más intenso y refinado.

  • ¿Puedo usar gambas congeladas?

    Sí, podéis usarlas sin problema; solo hay que descongelarlas completamente y secarlas bien antes de cocinarlas. En ese caso, ligad con un poco de agua de cocción de la pasta. El sabor no será exactamente el mismo que con gambas frescas, pero el resultado seguirá siendo bueno.

  • ¿Se puede preparar con antelación?

    No, es una receta que debe prepararse y consumirse en el momento. Así mantiene toda su cremosidad y el pescado conserva un sabor más fresco.

  • ¿Es imprescindible hacer la bisque?

    No, la receta se puede preparar también sin bisque, pero es precisamente ese paso el que marca la diferencia. La bisque de gambas aporta más sabor y hace la pasta naturalmente cremosa sin nata. Sin ella, el resultado seguirá siendo bueno, pero más simple y menos intenso.

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