Perfecta para un picnic al aire libre, un aperitivo entre amigos o una cena rápida pero deliciosa, la tarta salada de salmón y calabacín es una receta fácil, versátil y que siempre gusta. Esta tarta rústica une la delicadeza del calabacín con el sabor decidido del salmón ahumado, creando un equilibrio cremoso e irresistible, ideal tanto como entrante como segundo plato.
La preparación está al alcance de todos: bastan pocos ingredientes y pasos sencillos. Los calabacines se saltean en la sartén hasta que estén ligeramente dorados, luego se integran en una mezcla cremosa a base de ricotta y huevos, enriquecida con salmón ahumado cortado en tiras. Todo ello se encierra en una masa quebrada o masa de hojaldre, para un resultado con el contraste perfecto entre crujiente y cremosidad.
Si te gustan las tartas saladas fáciles y rápidas, prueba también la tarta salada de espárragos y salmón, perfecta para la primavera, o la sabrosa tarta salada de atún y cebolla. Para una variante más clásica e inspirada en la cocina francesa, no te pierdas la quiche de cebolla, ideal para cualquier ocasión.
Esta tarta salada de salmón y calabacín también es perfecta para preparar con antelación: se conserva bien y está buena tanto caliente como a temperatura ambiente, lo que la convierte en una solución práctica y sabrosa para cualquier momento del día.
También te pueden gustar:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Tiempo de cocción: 35 Minutos
- Porciones: 8 personas
- Métodos de Cocción: Horno, Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para una tarta salada de salmón y calabacín
Si sois celíacos podéis preparar la tarta salada de salmón y calabacín sin gluten con masa brisée sin gluten o masa de hojaldre sin gluten lista.
- 1 rollo masa brisée (o masa de hojaldre)
- 280 g calabacines
- 250 g ricotta de vaca
- 2 huevos
- 150 g salmón ahumado
- 2 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- 1 pizca sal
- al gusto pimienta
- 1 cucharada cebollino (picado)
Utensilios
- 1 Tabla de cortar
- 1 Cuchillo
- 1 Sartén antiadherente
- 1 Bol
- 1 Molde de 24 cm de diámetro
Cómo preparar la tarta salada con salmón ahumado y calabacín
Para preparar la tarta salada de salmón y calabacín, empezad por los calabacines: lavadlos, cortadles los extremos y fileteadlos en rodajas bastante finas (1). Pon el aceite en una sartén antiadherente (2) y caliéntala bien. Añade los calabacines, una pizca de sal y el cebollino (3).
Cuécelos a fuego vivo durante 7-8 minutos, removiendo frecuentemente, hasta que estén ligeramente dorados (4). Déjalos templar. En un bol mezcla la ricotta con una pizca de sal y un toque de pimienta recién molida (5). Trabaja la mezcla con una cuchara hasta que quede cremosa, luego añade los huevos (6).
Sigue mezclando con la cuchara hasta integrar perfectamente (7). Corta el salmón ahumado en tiras (8) y añádelo a la mezcla de huevos (9).
Incorpora los calabacines ya templados y mezcla para distribuirlos de manera uniforme (10). Desenrolla un rollo de masa brisée o de hojaldre redondo y, manteniendo por debajo el papel de horno con el que viene, úsalo para forrar una molde de 24 cm de diámetro. Pincha el fondo con un tenedor (11).
Vierte dentro el relleno, nivelándolo bien con el dorso de una cuchara. Dobla hacia dentro los bordes de la masa para formar el canto (12). Hornea la tarta salada de salmón y calabacín en el horno ya caliente a 180° durante 35-40 minutos. Cuando esté bien dorada y el relleno haya cuajado, sácala del horno (13) y déjala templar.
Sirve la tarta rústica de salmón y calabacín tibia o fría. Es perfecta como entrante, como segundo plato o para un picnic.
Conservación
La tarta salada de salmón y calabacín se conserva en el frigorífico durante 2-3 días, cerrada en un recipiente hermético o cubierta con film alimentario. Antes de servirla, puedes calentarla ligeramente en el horno para volver a dejar la base crujiente.
Esta tarta rústica de calabacín y salmón también está muy buena a temperatura ambiente, por lo que resulta perfecta para preparar con antelación para buffets, picnics o comidas fuera de casa.
Consejos y variantes
La tarta rústica con salmón y calabacín se puede personalizar de muchas maneras:
• Sin ricotta: sustitúyela por nata líquida para una versión más parecida a la clásica quiche de salmón y calabacín.
• Con quesos distintos: prueba con robiola o Philadelphia para una tarta salada aún más cremosa.
• Con más verduras: añade puerros, espinacas o patatas para enriquecer tu tarta salada de calabacín y salmón.
• Versión ligera: utiliza masa brisée integral y ricotta desnatada.
• Sin masa: puedes hacer una versión sin base, tipo tortilla al horno.
Si te gustan las tartas saladas rápidas, puedes adaptar esta base con otros ingredientes, creando cada vez una receta nueva y sabrosa.
FAQ (Preguntas y Respuestas)
¿Puedo usar salmón fresco en lugar del ahumado?
Sí, puedes usar salmón fresco cocinado en la sartén, pero el salmón ahumado aporta un sabor más intenso a la tarta salada de salmón y calabacín.
¿Se puede preparar la tarta salada de calabacín y salmón con antelación?
Claro, es una tarta salada rápida perfecta para preparar con antelación: se conserva bien en el frigorífico y está deliciosa incluso al día siguiente.
¿Puedo congelar la tarta salada con salmón ahumado?
Sí, puedes congelarla ya cocida y cortada en porciones, para luego recalentarla cuando la necesites.
¿Cuál es la diferencia entre tarta salada y quiche de salmón y calabacín?
La quiche de salmón y calabacín suele llevar un relleno a base de nata y huevos, mientras que en la tarta salada se emplea ricotta para una textura más compacta y menos grasienta en boca.
¿Qué masa usar para la tarta salada con salmón?
Puedes usar masa de hojaldre para un resultado más hojaldrado y crujiente, o masa brisée para una base más compacta y rústica.

