Papas fritas, patatas cocidas, ensalada de patata, puré de patatas, pastel de patata o patatas crujientes… qué buenas son las patatas. Me las comería de todas las maneras, incluso solo cocidas sin condimento. Pero cuando están crujientes… ¡qué ganas!
Si me lees desde hace tiempo ya conoces bien esta receta, una de las primeras de mi blog. Precisamente por ser tan antigua he decidido reescribirla para hacerla más fluida y clara.
¿Piensas que las patatas hacen engordar? No exactamente… Es cierto que respecto a otras hortalizas tienen un valor calórico mayor, pero tampoco tanto; hablamos de 1 solo punto Weight Watchers Propoints por 50 g de patatas, frente a la pasta que es 1 punto por cada 10 gramos.
Pero mientras con 6 puntos de pasta sientes que has comido poco, 6 puntos de patatas son 300 g: ¡otra historia! Y además el gran factor que hace que las patatas se vuelvan muy calóricas es el método de preparación. Normalmente para aderezarlas se usan grasas y muchas veces se fríen en abundante aceite. ¡Ahí sí que las patatas se convierten en una bomba calórica!
Pero incorporar las patatas en la dieta es bueno, ya que están llenas de vitaminas y minerales contenidos en la pulpa: vitamina C, B5 y potasio son las principales. Y también tienen fibra igual que la pasta o los cereales, aunque al pelarlas esa fibra se reduce parcialmente. De hecho, cuando uso patatas con piel fina no las pelo: compro patatas ecológicas y las lavo muy bien con un cepillo.
Hazte la lista y no compres patatas ya fritas o prefritas congeladas. Haz estas patatas crujientes y con solo 1 cucharadita de aceite las comeréis los dos. ¡Menos aderezo que eso no se puede! Y si además tienes la freidora de aire quedarán incluso más apetitosas y crujientes que con el horno.
Puedes encontrar muchas ideas sabrosas con patatas aquí:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Porciones: 2Personas
- Métodos de Cocción: Freidora de aire
- Cocina: Saludable
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 500 g patatas (de pulpa amarilla)
- 5 ml aceite de oliva virgen extra (1 cucharadita medidora)
- al gusto sal
- al gusto especias (a elección)
- Puntos por ración = 6 puntos WW
Utensilios
- Cuchillo
- Tabla de cortar
- Olla
- Colador
- Bol
- Pelador de patatas
- Freidora de aire
Pasos
Limpia bien las patatas, pélalas (o no, según gustos) y córtalas en lonchas no muy gruesas, en gajos o en bastones.
Sumérgelas en agua fría durante unos diez minutos para que las patatas pierdan parte del almidón. Después escúrrelas bien y colócalas en una olla con agua fría y un poco de sal.
Pon la olla al fuego y lleva a ebullición. Deja hervir unos pocos minutos: las patatas deben quedar solo parcialmente cocidas. Escúrrelas y pásalas por agua fría para detener la cocción.
Coloca las patatas en un bol grande y añade una cucharadita de aceite. Si te apetece también puedes poner especias secas como romero, tomillo, pimentón dulce u otras.
Mezcla bien con las manos para que todas las patatas queden bien untadas. No lo vas a creer, pero si usas las manos bastará con una sola cucharadita de aceite para engrasar uniformemente todas las patatas.
Recuerdo que cuando publiqué esta receta en agosto de 2012 hasta evité mencionar este electrodoméstico creyendo que no podía nombrarlo en el blog. Yo fui una pionera de la freidora de aire y compré la primera Airfryer de Philips hace unos 11 años. Y aunque ahora tengo la versión más grande, la XXL, la vieja Airfryer pequeña sigue funcionando de maravilla y se la llevó mi hijo cuando se independizó…
A dejar de charla. Coloca las patatas ya aderezadas directamente en la cesta de la freidora de aire, ciérrala y cuécelas unos 20 minutos a 180°.
Si tienes un modelo antiguo o poco potente, te recomiendo precalentar la freidora un par de minutos y luego subir la temperatura a 200°.
Durante la cocción para y sacude la cesta. Bastará con hacerlo un par de veces en total, para asegurar una cocción más uniforme de las patatas.
Precalienta el horno a la temperatura más alta posible (220–250 grados). Distribuye las patatas ya aderezadas en la bandeja forrada con papel de horno de forma que no se monten demasiado (si no, hornéalas en dos tandas). Hornea y gira las patatas un par de veces.
Tardarán aproximadamente 30–40 minutos dependiendo del horno: cuando estén bien doradas estarán listas.
Al final coloca las patatas aún calientes en un plato hondo y añade sal al gusto. Estas patatas crujientes son una fantástica fuente de carbohidratos para disfrutar junto con proteínas y verduras en una comida sabrosa y completa.
Como puedes ver en las fotos, puedes cortar las patatas como más te gusten: en rodajas, en bastones o en gajos.
En la foto de abajo las dejé con toda la piel y a mí me gustan más así!
¿No apetecen, verdad? Cuéntame qué forma les diste a tus patatas crujientes aquí abajo en los comentarios o también en mi club en Facebook, te espero con tus fotos.
¡Disfruta!
por Giovanna Buono
Consejos
Te recomiendo de nuevo no saltarte el paso del precocido. Yo casi nunca cocino mucho al vapor, pero en lugar de hervirlas también puedes cocer las patatas al vapor unos minutos.
Aquí en los Países Bajos, donde la patata es como la pasta en Italia, hay productos frescos que a veces he comprado para hacer patatas crujientes, pero cuestan más y por eso normalmente los evito.
Suelen ser bolsas de patatas ya cortadas y ligeramente cocidas, sin adición de grasas ni sal. De hecho caducan en un par de días, se compran y se preparan.
Si en Italia también las encuentras, esas son perfectas para cuando no tienes tiempo para toda la preparación.

