Hay platos que no son solo recetas, sino verdaderos recuerdos familiares. La col rizada estofada en sartén es uno de esos acompañamientos sencillos que huelen a hogar, los que te transportan inmediatamente a la cocina de mi abuela.
Preparada con pocos ingredientes y con una cocción lenta que la deja tierna y sabrosa, esta receta es perfecta para quien busca una idea ligera pero deliciosa. ¿El secreto?
Un toque final de Parmigiano Reggiano que se funde ligeramente y le da carácter al plato.
Si te gustan las preparaciones caseras y quieres llevar a la mesa un acompañamiento fácil y satisfactorio, esta col rizada estofada se convertirá en una de tus recetas favoritas.
Esta receta es de forma natural sin gluten y es perfecta para quienes siguen una alimentación vegetariana.
Si te gusta la col rizada, prueba también estas variantes sabrosas: la ensalada de col verza fresca y crujiente, el sabroso pavo con col rizada y setas, la deliciosa tortilla de risotto con col rizada, o la versión más rica con col rizada con frutos secos, nueces, piñones y pasas.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 20 Minutos
- Tiempo de cocción: 40 Minutos
- Porciones: 4 Personas
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 800 g col rizada
- 2 dientes ajo
- 3 cucharadas aceite de oliva virgen extra
- al gusto sal fina
- 40 Parmigiano Reggiano DOP (en cubitos, mejor si se corta por el lado de la corteza donde queda más duro)
Utensilios
Para preparar la col puedes usar algunos utensilios útiles en la cocina.
Abajo encontrarás los que uso habitualmente, con enlace directo para comprarlos online.
- 1 Cacerola
- 1 Cuchillo
- 1 Tabla de cortar
- 1 Bol
Pasos
Para empezar, coge la col rizada, elimina las hojas exteriores más duras y sepárala con cuidado.
Lava bien cada hoja bajo agua corriente y córtala en tiras gruesas.
Traslada la col directamente a la cacerola y añade el ajo: puedes usarlo picado, como en esta receta, o dejarlo entero si prefieres retirarlo al final de la cocción.
Añade entonces agua, el aceite de oliva virgen extra y un poco de sal.
No es necesario hacer un sofrito: esta preparación es deliberadamente ligera.
Deja cocer a fuego medio removiendo de vez en cuando, hasta que la col esté tierna.
Comprueba durante la cocción que no se quede demasiado seca: si hace falta, añade un poco más de agua hasta completar la cocción.
Cuando la col esté bien cocida y tierna, sube ligeramente el fuego y deja evaporar el posible exceso de agua.
En ese momento apaga el fuego y añade los cubitos de Parmigiano Reggiano.
Remueve con suavidad: el calor de la col los ablandará ligeramente, haciendo el plato aún más sabroso e irresistible.
La col estofada está lista para servirse, sencilla pero con un toque final que marca la diferencia.

