Focaccia Nube con Máquina de Pan.
¿Has soñado alguna vez con una focaccia tan alta y esponjosa que parezca casi una nube?
Si la respuesta es sí, y en la cocina cuentas con una fiable máquina de pan (¡mi Panasonic ya es un miembro de la familia!), esta es la receta definitiva que estabas buscando.
Olvida las focaccias bajas, algo gomosas o, aún peor, secas a las pocas horas: hoy preparamos una focaccia alta y muy esponjosa que hará que se enamoren grandes y pequeños desde el primer bocado.
Es ese tipo de masa leudada que te reconcilia con la cocina casera, regalándote un aroma que invadirá cada rincón de la habitación, tal y como en las mejores panaderías artesanas.
El secreto de esta receta está en la textura.
Mucha gente piensa que para lograr un resultado profesional hacen falta horas de trabajo y técnicas manuales complejas, pero la verdad es que la tecnología puede ser nuestra mejor aliada.
Gracias al trabajo constante, delicado y, sobre todo, a la temperatura controlada de la máquina de pan (MDP), la masa desarrolla un alveolado perfecto (¡esos preciosos agujeros que ves en la foto!).
¿El resultado? Una suavidad increíble, una miga que vuelve al tocarla con el dedo, como una esponja blandita.
Es la solución ideal cuando te apetece una masa leudada de excelencia pero no tienes tiempo para supervisar cada fase de la fermentación.
Usar la máquina de pan Panasonic (o cualquier modelo que tengas en casa) no significa «hacer trampa», sino optimizar.
La vida ajetreada nos suele llevar a comprar productos envasados, pero con esta Focaccia Nube redescubrirás el placer del pan recién hecho sin el estrés de «¿ha formado red o no?».
La sensación al tacto de esta focaccia es casi mágica: la corteza exterior es apenas perceptible, dorada y sabrosa gracias a los granos de sal gorda, mientras que el interior permanece húmedo y aireado.
Es un contraste que crea adicción y que hace que este leudado sea perfecto para servir en el centro de la mesa: ¡desaparecerá en un instante, te lo garantizo!
Kcal 572 aprox. por persona
- Dificultad: Fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 3 Horas 20 Minutos
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Tiempo de cocción: 20 Minutos
- Porciones: 4Personas
- Métodos de Cocción: Horno eléctrico
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes para preparar la Focaccia nube con máquina de pan
- 300 ml agua
- 8 g levadura fresca de panadero
- 2 cucharaditas sal
- 550 g harina tipo 0
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada aceite de oliva virgen extra (para engrasar la bandeja)
- 20 ml aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas agua
- 1/2 cucharada sal gorda
Instrumentos
- 1 Bandeja antiadherente
Preparación de la Focaccia nube con máquina de pan
Coge el recipiente de la máquina de pan. Inserta la pala amasadora y añade primero los ingredientes secos y después los líquidos, coloca el recipiente en la máquina y activa el programa de amasado… en la mía, botón 17, y deja trabajar durante 30 minutos.
Una vez terminada la fase de trabajo, traslada la masa a un bol amplio y deja levar durante aproximadamente 2 horas o hasta que doble su volumen.
La masa también se puede hacer a mano (con un poco de esfuerzo) o con la amasadora.
Transcurrido el tiempo, retoma la masa y pásala a la superficie de trabajo….
….haz pliegues como en la foto y luego forma una bola.
Engrasa una bandeja (la mía mide 28×32 cm, pero recomiendo un par de centímetros más para que quede más alta), coloca la masa y estírala, deja reposar 20 minutos y luego estira mejor la masa dentro de la bandeja.
Unta la superficie con una solución de 20 ml de aceite de oliva virgen extra y 2 cucharadas de agua, y espolvorea con sal gorda.
Haz hoyuelos presionando con los dedos y deja levar durante aproximadamente 2 horas.
Cuando haya levado, hornea en horno precalentado a 240°C durante unos 20 minutos vigilando la cocción.
La cocción puede variar según el horno.
Una vez lista, deja templar, corta y sirve.
Mi secreto: Utiliza una harina tipo 0 con buena fuerza (al menos 11-12% de proteína) y no olvides el «hoyo» profundo hecho con los dedos antes de la última fermentación, donde el aceite y la sal gorda podrán posarse creando ese delicioso contraste entre lo crujiente por encima y lo esponjoso por debajo.


