Los Mandarinelli son unas galletas suaves, casi como pequeñas tartas individuales, que encierran todo el aroma de las mandarinas recién recogidas.
Se preparan en un momento y llenan la casa de un aroma cítrico que transmite naturalidad y buena energía. Me encantan porque son perfectas para acompañar una taza de leche o de té o para un capricho después de la cena. Por fuera quedan ligeramente crujientes gracias al azúcar glas, pero por dentro se mantienen húmedas y esponjosas, deshaciéndose literalmente en la boca.
A continuación os explicaré cómo prepararlas en dos variantes: la versión sin gluten, con una mezcla muy ligera de arroz y fécula, y la versión clásica con harina 00, para que todo el mundo pueda disfrutar de esta delicia.
Venid conmigo que empezamos a ensuciarnos las manos.
Buena receta, Giusi.
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 25 Minutos
- Tiempo de cocción: 15 Minutos
- Porciones: 18 Piezas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes para los mandarinelli
Para la versión sin gluten, sustituir 320 g de harina 00 por: 260 g de harina de arroz y 100 g de fécula de patata o almidón de maíz.
- 320 harina 00
- 50 g azúcar granulado
- 1 huevo
- 60 g zumo de mandarina
- 90 g aceite de semillas
- 1 cucharadita levadura en polvo para repostería
- Azúcar glas (Para el recubrimiento)
- azúcar granulado (Para el recubrimiento)
Pasos para los mandarinelli
En un bol amplio, empieza rompiendo el huevo y mézclalo con el azúcar granulado. Trabaja rápidamente con unas varillas manuales o con un tenedor, luego añade el aceite y el zumo de mandarina recién exprimido. Añade también la ralladura de mandarina si es comestible, para intensificar el aroma.
En otro bol, mezcla las harinas (en mi caso harina de arroz y fécula de patata) y la levadura en polvo para repostería.Comienza a incorporar los polvos a los líquidos poco a poco, mezclando primero con una cuchara y luego amasando con las manos hasta obtener una masa lisa, suave y no pegajosa.
Prepara dos platitos: uno con azúcar granulado y otro con azúcar glas. Toma pequeñas porciones de masa, de unos 35 g cada una, y forma bolitas.Pasa cada bolita primero por el azúcar granulado y luego por el azúcar glas, cubriéndolas bien y presiona el centro con un dedo para aplanarlas ligeramente.
Coloca las galletas en una bandeja forrada con papel de horno, separándolas un poco entre sí. Hornea en horno estático precalentado a 180°C durante unos 18 minutos. No las cocines en exceso: deben quedar claras y suaves al tacto.
Los mandarinelli están listos para disfrutar. Nos vemos en la próxima receta.
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Conservación
Los mandarinelli se conservan muy bien durante 4-5 días dentro de una caja metálica o un recipiente hermético. Mantendrán toda su suavidad y el delicioso aroma de la mandarina. Os recomiendo no guardarlos en el frigorífico para evitar que el azúcar glas de la superficie se humedezca demasiado.

