Hay recetas que saben a hogar, a cosas sencillas hechas con amor.
Esta tortilla al horno con calabacines y ricotta nació una noche de verano, con lo que tenía en la nevera y poco tiempo para cocinar.
Suave, ligera y fragante, se prepara en 10 minutos y es perfecta incluso fría al día siguiente.
Es uno de esos platos que preparo cuando necesito algo bueno, que alimenta sin ser pesado.
Y en verano… ¡es un verdadero comodín!
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- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 10 Minutos
- Porciones: 4 Personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Verano
Ingredientes
(para 4 porciones)
3 huevos
2 calabacines medianos
150 g de ricotta
2 cucharadas de parmesano
Sal y pimienta al gusto
Aceite de oliva virgen extra
Algunas hojitas de menta (opcional)
Pasos
Procedimiento
Ralla los calabacines y sofríelos 5 minutos en la sartén con un chorrito de aceite. También puedes cortarlos en rodajas.
En un bol bate los huevos con la ricotta, parmesano, sal y pimienta.
Añade los calabacines tibios y mezcla bien.
Vierte en un molde forrado con papel de horno y cocina a 180°C durante 20-25 minutos.
Sírvela caliente o fría, incluso en cubos para un aperitivo.
Cocción en FREIDORA DE AIRE
Vierte la mezcla en una fuente o molde antiadherente ligeramente aceitado, adecuado para la freidora de aire.
Cocina a 170°C durante 15-18 minutos, comprobando el dorado con un palillo (el centro debe estar seco pero suave).
📌 Consejos
Si la superficie tiende a oscurecerse demasiado, cúbrela con una hoja de aluminio a mitad de cocción (solo si tu freidora lo permite).
Excelente incluso fría, cortada en cubos para el aperitivo o para llevar al trabajo.
Consejos y notas
Conservación
La tortilla se conserva en el frigorífico durante 2 días, cerrada en un recipiente hermético.
Es excelente incluso fría, o ligeramente calentada durante unos minutos en la freidora de aire a 160°C.
No se recomienda la congelación, porque la ricotta tiende a soltar agua tras la descongelación.
Notas útiles
Puedes sustituir la ricotta con stracchino o queso untable light para una versión más cremosa.
Si prefieres una tortilla más compacta, puedes añadir 1 cucharada de pan rallado a la mezcla.
Agregando menta fresca o una pizca de nuez moscada, el sabor será aún más fragante y fresco.
Si tienes un molde de silicona para freidora, no es necesario engrasar: ¡sale perfecta!

