El sabor del tiempo. Trenzas suaves para el desayuno de la mañana.

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El sabor del tiempo. Trenzas suaves para el desayuno de la mañana.

Los primeros años en el norte sabían a aventura y tenían el color de los delantales blancos.

Para nosotras, dos niñas de primero y tercero de primaria, el camino hacia la escuela era un viaje épico.

En una época en la que el autobús escolar aún era un espejismo; cada mañana salíamos con tiempo junto a nuestra vecina, también compañera de clase, con nuestras mochilas marrones, listas para desafiar ese camino infinito que conducía al colegio.

Cuando llovía, el trayecto se convertía en una prueba de resistencia, sobre todo a la vuelta; llegábamos empapadas de pies a cabeza, no porque no tuviéramos paraguas, sino porque cada charco era una tentación demasiado fuerte como para no pararse a jugar.

En las mochilas guardábamos celosamente la merienda; el bocadillo de casa con mortadela o esas primeras merendinas de albaricoque que aún se encuentran hoy en el súper.

Pero el verdadero encanto nos esperaba a mitad de camino: cada mañana pasábamos junto a una panadería que mostraba tesoros dulces, diferentes a los de nuestra tierra de origen.

Detrás del vidrio, entre melocotones dulces y otras delicias, reinaba una bandeja llena de trenzas y rosquillas suaves cubiertas de azúcar glas.

Con la nariz pegada al escaparate mirábamos con tal intensidad que llegábamos a saborearlo con la ayuda de la imaginación.

He crecido y no he olvidado aquel escaparate, aquellas mañanas.

Y del deseo, ahora rito lento hecho de espera y manos en la masa.

Todo empieza con el prefermento, que mezclo con cuidado y dejo reposar hasta ver la superficie cubierta de pequeñas burbujas.

«A veces hacen falta años, harina y paciencia para dar el sabor de la realidad a los sueños».

Otras recetas dedicadas al desayuno

  • Dificultad: Fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de reposo: 4 Horas
  • Tiempo de preparación: 2 Horas
  • Tiempo de cocción: 25 Minutos
  • Porciones: aprox. 15 unidades
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Todas las estaciones

Ingredientes Trenzas suaves para el desayuno de la mañana.

Harina, huevos y levadura son parte de los ingredientes.

  • 1000 g harina
  • 5 huevos
  • 300 g azúcar
  • 150 ml aceite de semillas
  • 100 ml leche
  • 1 cubito levadura fresca (prensada)
  • 1 ralladura de limón
  • 1 yema (Para pincelar)
  • 20 ml leche
  • 5 g sal

Utensilios Trenzas suaves para el desayuno de la mañana.

Un bol grande, superficie de trabajo para amasar. Bandeja de horno. Todo el equipamiento que utilizo lo encontraréis en mis consejos de compra.

  • Tarros
  • Espolvoreador de azúcar
  • Amasadoras

Pasos Trenzas suaves para el desayuno de la mañana.

Se mezcla leche, harina y levadura para hacer un prefermento…

  • Antes que nada disolver la levadura en 150 ml de leche tomada del total, y añadir 100 g de harina, siempre del peso total; unir 50 g de azúcar y mezclar bien. Dejar fermentar hasta el doblado y ver la superficie burbujeante.

  • En un bol unir la harina, la sal, la leche tibia, los huevos, el aceite y el resto del azúcar. Añadir por último la ralladura de limón y el prefermento. Amasar con cuidado hasta obtener una masa lisa y elástica.

  • Cubrir en un bol grande y dejar fermentar en un lugar templado y no demasiado seco; recomiendo el horno apagado con un cazo de agua hirviendo en el fondo.

  • Terminada la fermentación, formar bastoncillos

  • Y sacar trenzas y roscas. Dejar fermentar de nuevo. Durante la última fermentación pienso en la bendita juventud y sonrío.

  • Pincelar la superficie con una emulsión de leche y yema y espolvorear con azúcar si se desea.

  • Hornear en horno precalentado a 170 grados hasta que estén hechos. Tomará unos 20-25 minutos. Espolvorear con azúcar glas si no añadiste azúcar normal en la superficie.

Algunos consejos

Dejad que leven bien en cada paso. También podéis añadir pepitas de chocolate a la masa o pasas. Si preferís hacerlo en dos etapas: preparad el prefermento y la primera masa la noche anterior, dejad reposar en el frigorífico en un recipiente bien cerrado. A la mañana siguiente formad las piezas y haced la última fermentación.

Imagen del autor

Enza Squillacioti

Este blog es una dedicación a la cocina de la tradición más auténtica y sencilla. Aquí no solo se habla de comida, sino que se ofrecen consejos prácticos para obtener resultados impecables. Sumérgete en un mundo de recetas, relatos y profundizaciones sobre hierbas silvestres y alimentos olvidados, para conocer a fondo las costumbres y las raíces de nuestra cultura gastronómica.

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