He estado en España muchas veces; de niña fue el primer viaje al extranjero que hice, porque mi tía vivía en Barcelona.
Después volví muchas otras veces, pero yo soy más de Madrid que de Barcelona: la encuentro más interesante desde el punto de vista cultural, arquitectónico y también culinario.
Durante algunos cruceros visité Málaga, Mallorca y Lanzarote, y la España que más me gusta es precisamente la de las islas.
En la Nochevieja 2010-2011 estuve en Tenerife, mientras que en marzo de 2015 estuve en la salvaje Fuerteventura, la isla de Canarias con las playas más bonitas, y en 2021 en Gran Canaria.
A la cocina española le gusta casi todo el mundo, un poco como la italiana…
Mi verdadera experiencia con la cocina ibérica la tuve en Tenerife: habíamos alquilado un apartamento, así que comimos todos los días en restaurantes distintos.
Las playas de Tenerife son prescindibles, al contrario que sus restaurantes.
Fue unas vacaciones muy agradables, la primera Nochevieja al calor, con amigos que vivían allí abajo, y si pienso en un plato que me acompañó durante todo el viaje, sin duda me vienen a la cabeza las papas arrugadas (¡patatas rugosas)!
Una receta que después encontré también en mi siguiente viaje a Gran Canaria.
Originarias del Perú, de donde los españoles las llevaron al archipiélago en el siglo XVI, se trata de patatas hervidas en agua y sal y generalmente acompañadas por tres salsas típicas: mojo picón (de pimiento picante), mojo verde (con perejil) y mojo de cilantro (con cilantro).
Es una receta típica de las Islas Canarias.
Para preparar un buen plato de papas arrugadas siguiendo la auténtica tradición canaria, conviene comprar patatas de la variedad «papa bonita«; como alternativa valen también nuestras patatas nuevas.
El método de cocción consiste en hervir las patatas sin pelarlas y añadiendo mucha sal marina, de manera que, cuando estén cocidas y se haya eliminado el agua sobrante, quede una costra de sal en la piel.
También se pueden cocer con agua de mar, como se hacía antiguamente por falta de agua potable, y se comen con la piel.
En el vídeo también encontraréis la versión CBT.
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de cocción: 45 Minutos
- Porciones: 2 personas
- Métodos de Cocción: Hervido
- Cocina: Española
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
- 1 kg (o patatas nuevas)
- 250 g sal marina gorda
Preparación
Primero, ocupad las patatas. Lavadlas bien bajo el agua corriente.
Llenad una olla con agua (que debe cubrir ligeramente las patatas) y añadid la mitad de la sal.
Sumergid las patatas con toda la piel y llevad a ebullición.
Cuando estén lo suficientemente tiernas (20-30 minutos), escurridlas para eliminar el exceso de agua.
Ponedlas en la misma olla con el resto de la sal y continuad la cocción: dejadlas secar al fuego, moviendo la olla y déndolas unos saltos para que se resequen.
Cuando la piel empiece a arrugarse, apagáis el fuego. En ese momento las papas están listas; solo queda servirlas.
Fotos del viaje a Tenerife del 28 de diciembre de 2010 al 3 de enero de 2011
Para elaborar otras recetas fáciles con patatas, podéis inspiraros en las del libro: Patatas. 50 recetas fáciles a 4,65 € y si queréis probar la cocción CBT comprad el roner.

