Esta focaccia alta y esponjosa al romero es una de esas recetas que te conquistan desde el primer bocado. Gracias a la fermentación lenta, el interior queda ligero, aireado y alveolado, mientras que el exterior se mantiene dorado y fragante, exactamente como la focaccia casera que huele a pan bueno. Es perfecta sola, recién hecha, pero también rellena o como acompañamiento de cualquier plato. Una focaccia sencilla, hecha con pocos ingredientes, pero con un resultado realmente increíble.
Prueba también estas focaccias:
- Dificultad: Media
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 2 Horas
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Tiempo de cocción: 40 Minutos
- Porciones: 6/8
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todo el año
Ingredientes
- 500 g harina Manitoba
- 10 g levadura fresca
- 420 ml agua
- 10 g sal
- aceite de oliva virgen extra
- ajo
- romero
Pasos
Para la preparación de la Focaccia alta y esponjosa al romero con fermentación lenta mira el vídeo AQUÍ.
En un bol ponemos la harina, la levadura, la sal, el aceite, el romero y una pizca de ajo en polvo.
Empezamos a amasar añadiendo el agua poco a poco, hasta obtener una masa blanda. Continuamos amasando durante unos 10 minutos, hasta que la masa quede lisa y elástica. Transferimos la masa a la superficie de trabajo ligeramente aceitada y realizamos algunos pliegues de refuerzo.
La colocamos en un recipiente untado. Cubrimos y dejamos fermentar hasta que triplique su volumen. Segunda fase: Tras la fermentación, volvemos a poner la masa sobre la superficie engrasada, hacemos de nuevo algunos pliegues y, si es muy grande, la dividimos en dos.
Engrasamos bien el molde o la bandeja, colocamos la masa en su interior y la pincelamos con aceite. Cubrimos y dejamos fermentar de nuevo hasta que doble su volumen.
Condimento de romero:
Mientras tanto limpiamos y picamos el romero. Lo ponemos en un cazo con un poco de aceite de oliva virgen extra y lo sofreímos ligeramente junto con el ajo. Dejamos templar.
Tras la fermentación… destapamos la focaccia y repartimos por encima el aceite aromatizado al romero y ajo, reservando un poco para después de hornearla. Horneamos en horno estático a 180°C durante unos 40 minutos, hasta que esté dorada. Una vez fuera del horno, pincelamos la focaccia con el aceite reservado para que quede aún más perfumada y tierna.
🍞 Resultado final
Una focaccia alta, esponjosa y alveolada, con una corteza dorada y un aroma irresistible a romero. Deliciosa caliente, pero también estupenda al día siguiente.
conservación:
Se conserva a temperatura ambiente durante 1–2 días, bien cubierta
Se puede congelar en lonchas
Para servirla, caliéntala ligeramente en el horno
FAQ (Preguntas y respuestas)
¿Puedo reducir los tiempos de levado?
Sí, pero el levado lento es lo que hace que la focaccia quede tan esponjosa y alveolada.
¿Puedo rellenarla?
Por supuesto, también es ideal cortada por la mitad y rellena.
¿Sirve también para bocadillos?
¡Claro! Es perfecta con embutidos, quesos o verduras a la parrilla.
⭐ Por qué volver a hacerla
Alta y esponjosa
Alveolada por dentro
Dorada y fragante por fuera
Perfecta para cualquier ocasión
Huele a pan casero

