Hay recetas que te hacen sentir enseguida en casa, y luego hay otras que te recuerdan por qué me encanta preparar yo misma cosas que normalmente se compran ya hechas.
Es precisamente de ese deseo de redescubrir los sabores simples y genuinos que nace mi sección Hecho en casa es mejor. Esta vez me propuse con una preparación que todos conocemos, pero que pocos imaginan lo fácil que es de hacer: la ricotta casera.
Preparar la ricotta fresca con leche y limón es una de esas pequeñas magias que te reconcilian con la cocina: pocos ingredientes, un procedimiento sencillo y un resultado que huele a tradición. Mientras la leche se calienta y la cuajada toma forma, te das cuenta de que hacer la ricotta en casa no es solo una receta, sino un pequeño ritual.
Y lo mejor es que el sabor es incomparable: más suave, más cremosa, más auténtica.
Esta receta de ricotta casera es perfecta para quien ama las preparaciones genuinas, para quien quiere evitar productos industriales y para quien busca un resultado rápido pero sorprendente.
Con solo dos litros de leche obtienes una ricotta fresca y delicada, ideal para postres, tartas saladas, pasta rellena o simplemente para disfrutarla tal cual, con un buen chorrito de aceite.
- Costo: Muy económico
- Tiempo de reposo: 2 Horas
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 5 Minutos
- Métodos de Cocción: Cocina
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Verano, Todas las estaciones
Ingredientes
RICOTTA CASERA
- 2 l leche entera
- 60 ml limón
- 1 pizca sal
Utensilios
RICOTTA CASERA
- 1 Molde para ricotta molde
- 1 Colador colador
- 1 Olla olla
Pasos
Vierte la leche en una olla amplia y caliéntala hasta 90°C, justo antes del hervor. Remueve de vez en cuando para evitar que se pegue.
Apaga el fuego y añade el zumo de limón y una pizca de sal. Remueve una sola vez, con mucho cuidado.
Cubre la olla y deja reposar 10 minutos: verás separarse la cuajada y el suero.
Tras ese tiempo verás la cuajada con el suero; recógela con un colador de malla fina.
Coloca el molde para ricotta en un plato y rellénalo con la cuajada, nivelándola con una cuchara si es necesario.
Deja reposar en la nevera unas 2 horas hasta que esté firme.
Escurre el suero restante y desmolda tu ricotta en el plato de servir, ¡buen provecho!😉
✨Notas
Ricotta cremosa: escurre solo 10-15 minutos.
Ricotta más seca: prolonga el escurrido o exprime ligeramente el paño.
Ricotta salada fresca: añade 1 cucharadita de sal a la leche.
Ricotta al limón: añade ralladura después del filtrado.
FAQ (Preguntas y respuestas)
¿Puedo usar leche UHT para hacer ricotta?
Mejor no: la leche UHT ya está tratada a altas temperaturas y tiende a cuajar mal. Para una ricotta cremosa usa leche fresca entera.
¿Puedo sustituir el limón por vinagre?
Sí, puedes usar vinagre blanco suave. El sabor será más neutro, perfecto para preparaciones saladas.
¿Cuánto dura la ricotta casera?
En el frigorífico se conserva 2 días bien tapada. Al no llevar conservantes, es normal que dure menos que la industrial.
¿Por qué mi ricotta ha quedado demasiado seca?
Has escurrido demasiado tiempo. Reduce los tiempos o usa un paño menos tupido.
¿Puedo usar el suero sobrante?
Claro: es ideal para masas de pan, focaccias, tortitas o para cocer cereales.

