Tarta salada de flores de calabacín y ricotta: la receta para vaciar la nevera, fundente y aromática

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Tarta salada de flores de calabacín y ricotta: la receta para vaciar la nevera, fundente y aromática.

Receta muy sencilla y rápida, fácil de hacer en temporada estival (con la abundancia de flores de calabacín), para ofrecer a tus invitados algo diferente.


¿Conoces esos pequeños restos de queso que quedan en la nevera y nunca sabes cómo usar?

¡En esta receta se convierten en protagonistas! Junto a la cremosidad de la ricotta y el aroma del cebollino, crean un relleno fundente que hace que esta tarta salada sea única.


En esta receta te explico cómo transformar pocos ingredientes sencillos en una cena de nivel, con el truco para mantener la masa de hojaldre crujiente y evitar que se humedezca con la ricotta.

Tanto si eliges la cocción tradicional en horno como la superfácil en freidora de aire, conseguirás un resultado fundente y espectacular, perfecto para servir en un aperitivo o en un almuerzo veraniego.

Cómo nació esta tarta…

El jueves pasado fui a dar una vuelta a Udine y, al visitar a unos queridos amigos, me regalaron un precioso ramo de flores de calabacín recién recogidas.


Al llegar a casa, la tentación de hacer las clásicas buñuelos era grande, pero me dije: «No, nada frito esta vez. Quiero intentar hacer una tartita sabrosa».

La masa de hojaldre nunca falta en mi nevera, acababa de comprar ricotta fresca y, revisando el cajón de los quesos, encontré unos trozos de Montasio y Fontina que solo esperaban ser usados.


Para rematar, salí a la terraza donde mi maceta de cebollino (¡que nos encanta!) está espléndida: corté un poco muy finito y lo mezclé con huevos, pimienta y sal.

Así nació una tarta salada rústica, aromática y para vaciar la nevera, perfecta para honrar ese precioso ramo de flores.

Tarta salada de flores de calabacín y ricotta: la receta para vaciar la nevera, fundente y aromática
  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 15 Minutos
  • Tiempo de cocción: 25 Minutos
  • Porciones: 4
  • Métodos de Cocción: Horno eléctrico, Freidora de aire
  • Cocina: Italiana
  • Estacionalidad: Primavera, Verano
710,45 Kcal
calorías por ración
Información Cerrar
  • Energía 710,45 (Kcal)
  • Carbohidratos 38,48 (g) de los cuales azúcares 2,20 (g)
  • Proteínas 29,05 (g)
  • Grasa 49,24 (g) de los cuales saturados 17,39 (g)de los cuales insaturados 29,46 (g)
  • Fibras 1,34 (g)
  • Sodio 1.232,89 (mg)

Valores indicativos para una ración de 215 g procesada de forma automatizada a partir de la información nutricional disponible en las bases de datos CREA* y FoodData Central**. No se trata de consejos alimentarios y/o nutricionales.

* CREATES Centro de Investigación sobre Alimentación y Nutrición: https://www.crea.gov.it/alimenti-e-nutrizione https://www.alimentinutrizione.it ** Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Servicio de Investigación Agrícola. FoodData Central, 2019. https://fdc.nal.usda.gov

Ingredientes

Tarta salada de flores de calabacín y ricotta: la receta para vaciar la nevera, fundente y aromática

  • 1 envase masa de hojaldre
  • 12 flores de calabacín (10-12 muy frescas)
  • 300 g ricotta (bien escurrida)
  • 3 huevos (grandes)
  • 3 cucharadas parmesano (colmadas)
  • 100 g quesos ((Provola, Asiago, Emmental, etc.) cortados en cubitos)
  • 1 manojo cebollino (unos 10 tallos)
  • al gusto sal
  • pimienta

Utensilios

  • Freidora de aire
  • Bol
  • Fuente para horno

Pasos

Tarta salada de flores de calabacín y ricotta: la receta para vaciar la nevera, fundente y aromática

  • Lo primero, saca la masa de hojaldre de la nevera unos minutos antes de empezar.

  • Mientras tanto, encárgate de las flores de calabacín: límpialas suavemente con un paño húmedo (no las laves bajo el grifo o se pondrán blandas), quítales el tallo y el pistilo interior, y ábrelas con cuidado «en libro».

  • En un bol amplio, echa la ricotta fresca y trabájala ligeramente con un tenedor.

    Añade las 3 huevos y mezcla bien hasta obtener una crema homogénea. Incorpora el queso rallado, una pizca de sal (¡sin pasarte!) y una generosa molienda de pimienta negra.

  • Ahora es el momento de hacer especial la tartita: coge los restos de Montasio y Fontina (o los quesos que hayas encontrado en la nevera) y córtalos en cubitos pequeños.

    Mézclalos con la crema de ricotta. Por último, toma el cebollino fresco de tu terraza, córtalo «muy fino» con unas tijeras directamente en el bol y remueve todo para distribuir bien los sabores.

  • Toma 3 o 4 flores de calabacín, limpias, y desmenúzalas en trozos grandes con las manos o córtalas con un cuchillo.

    Añádelas directamente a la mezcla de ricotta, huevos y quesos.

    De este modo, la crema absorberá todo el aroma y el color de la flor, ¡haciendo la tartita aún más sabrosa y homogénea!

  • Recupera la bandeja donde habías extendido la masa (dejándola sobre su papel de horno para que no se pegue). Tras pinchar el fondo con un tenedor:


    Vierte dentro la crema de ricotta, los 3 huevos, los cubitos de Montasio y Fontina, el cebollino y esas flores que hemos cortado con el cuchillo para perfumar el corazón de la tartita.


    Con el dorso de una cuchara, distribuye el relleno de forma homogénea hasta los bordes.

  • Ahora coge las flores de calabacín restantes, las más bonitas e íntegras, y colócalas sobre la superficie.

    Yo recomiendo ponerlas en forma de radio con las puntas hacia el centro: darán a la tarta un aspecto soleado y apetecible.

    Si quieres, pliega ligeramente los bordes de la masa hacia dentro para crear un marco crujiente.

    Tarta salada de flores de calabacín y ricotta: la receta para vaciar la nevera, fundente y aromática
  • Una vez colocadas las flores en forma de radio, no olvides el último detalle que marcará la diferencia: pincela los bordes de la masa y las flores de calabacín con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.


    Este pequeño gesto ayudará a que el hojaldre quede dorado y crujiente sin resecarse demasiado, y mantendrá las flores brillantes y aromáticas, protegiéndolas del calor directo del horno o de la freidora de aire.

  • En horno estático
    Temperatura: 200°C
    Tiempo: 25 – 30 minutos
    Colocación: Parrilla central. El modo estático es ideal para hinchar los bordes del hojaldre y cocinar con suavidad el corazón de ricotta y huevos.


    En horno ventilado
    Temperatura: 180°C
    Tiempo: 20 – 25 minutos
    Consejo: El horno ventilado tiende a secar más rápido la superficie. Si ves que las flores se oscurecen en exceso, cubre la bandeja con papel de aluminio en los últimos 5-10 minutos.


    En freidora de aire
    Temperatura: 170°C
    Tiempo: 15 – 18 minutos
    El secreto: Gracias a la rápida circulación del aire, el hojaldre quedará crujientísimo en la mitad de tiempo!

    Comprueba la cocción después de los primeros 12 minutos: cada freidora tiene su potencia.

  • Un pequeño cuidado durante la cocción: Las flores de calabacín son muy sensibles al calor. Si durante la cocción en horno o freidora de aire ves que las flores tienden a hacerse demasiado o a oscurecerse mucho, te recomiendo cubrir la bandeja con papel de aluminio.


    ¿Mi truco? No pongas el aluminio en contacto directo: extiende primero un trozo de papel de horno sobre la tarta y luego añade el papel de aluminio.

    Es mucho mejor porque evita que las flores se peguen y protege el color vivo de tu ramo de flores de calabacín, permitiendo que la base de hojaldre quede crujiente y el corazón de ricotta se cocine a la perfección sin estropear la estética de la tartita.

    Tarta salada de flores de calabacín y ricotta: la receta para vaciar la nevera, fundente y aromática
  • Buen provecho.

Consejos

Lo bueno de esta tarta es que se adapta a lo que tengas en casa. Si no tienes los mismos quesos que yo usé en Udine, no te preocupes:
Para un sabor más intenso: Prueba con Gorgonzola en trocitos o con Pecorino rallado en lugar del Parmesano.
Para un efecto súper fundente: Usa Mozzarella para pizza (la de bloque, menos acuosa), Scamorza ahumada o Emmental.


Alternativas a la ricotta: Si no tienes ricotta, puedes usar Robiola, Mascarpone o incluso yogur griego (bastarán 200 g) para una versión más ligera y ácida.


¿Sin lactosa? Puedes usar ricotta y quesos sin lactosa: el sabor seguirá siendo delicioso gracias al cebollino.

Conservación

Si sobra (¡casi imposible!), se conserva en la nevera durante 2 días. Para devolverle el crujiente, pásala 3 minutos por la freidora de aire a 160°C o 5 minutos en el horno caliente.

Evita el microondas, ¡porque la masa se volvería gomosa!

Notas y curiosidades

Una de las razones por las que adoro esta tartita es su practicidad. Una vez cocida y dejada enfriar, se vuelve compacta y muy fácil de transportar:
Para un picnic: Envuelvela en papel de horno y métela en la cesta; es el finger food perfecto para comer con las manos sentados en el césped.
En la oficina: Es la «tupper» ideal. Puedes prepararla la noche anterior, se conserva muy bien y te regalará un almuerzo sabroso y distinto al bocadillo de siempre.
En la playa: Olvídate de los platos pesados. Una porción de esta tarta salada es ligera, nutritiva y no se desmorona, perfecta bajo la sombrilla para recargar pilas después de un baño.


Si decides llevarla fuera de casa, te aconsejo cortarla en cuadraditos o porciones ya listas antes de salir. ¡Será mucho más cómodo servirla y compartirla con los amigos!

FAQ (Preguntas y Respuestas)

  • El toque goloso: ¿Jamón cocido o panceta?

    Si quieres hacer tu tartita aún más rica y «sustanciosa», puedes añadir un embutido a tu elección. Aquí tienes cómo no equivocarte:

    Con jamón cocido: Es la opción más suave, perfecta si hay niños. Puedes cortarlo en tiras y mezclarlo con la ricotta y los quesos. Aportará una dulzura que casa muy bien con las flores de calabacín.

    Con panceta (ahumada o dulce): Si buscas un sabor más contundente, la panceta es ideal.
    Mi consejo: dóralo un minuto en la sartén sin añadir grasas antes de incorporarlo al relleno. Quedará crujiente y soltará ese aroma irresistible que contrasta con la cremosidad de la ricotta.

    Alternativa speck: Dado el toque friulano del Montasio, unas tiras de speck también quedarían de maravilla.
    Si añades panceta o speck, recuerda reducir ligeramente la sal en la mezcla de huevos y ricotta, porque los embutidos ya son bastante salados.

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gustoamoreefantasie

Hola a todos, me llamo Lerici Angela, nacida en La Spezia. Siempre he tenido pasión por cocinar tanto dulces como platos salados, pero solo ahora he decidido compartir con vosotros algunas de mis ideas y recetas. Seguidme, gracias.

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