Patatas y calabacines al horno con pan rallado, gratinados, dorados y sabrosos.
Si las patatas y calabacines al horno ya son un plato delicioso y con mucho sabor, probad a añadir dos cucharadas de queso rallado y dos de pan rallado y veréis qué sabor tendrán tras una buena gratinatura en el horno, ¡y quizás usando pan rallado aromatizado a la siciliana! Estas patatas y calabacines gratinados al horno, también llamadas patatas y calabacines con textura crujiente (sabbiose), son una receta con calabacines o, si preferís, una receta con patatas, sencilla, sana y sabrosa, perfecta como acompañamiento, pero también un plato vegetariano apto para mayores y pequeños. ¿Listos para prepararlo juntos? Vamos, pero antes, como siempre, os recuerdo que si queréis estar al día de todas mis recetas, podéis seguir mi página de Facebook (aquí) y mi perfil de Instagram (aquí).
- Cocina: Italiana
Ingredientes para hacer calabacines al horno crujientes y gratinados con patatas
- 300 g calabacines (frescos y crujientes)
- 400 g patatas
- 1 cebolla
- al gusto sal
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas Grana Padano rallado (o parmesano)
- 2 cucharadas Pan rallado
Patatas y calabacines gratinados al horno: instrucciones…
- Horno o microondas con función crisp
- Fuente o plato crisp si usáis el microondas
Preparación de patatas y calabacines al horno crujientes
Podéis preparar esta receta tanto en el horno tradicional como en el microondas, o en la freidora de aire.
Si vuestro microondas tiene la función crisp y disponéis del plato adecuado, podéis usarlo perfectamente; si no, cocinad todo en el horno tradicional o en la freidora de aire.
Empezamos. Lavad, pelad y cortad las patatas en trozos; añadid la cebolla picada en trocitos muy pequeños y terminad con los calabacines también cortados en cubos.
Salad, dad un buen chorro de aceite y colocadlo en el horno.
Si usáis el microondas, cocinad en la altura baja durante 45 minutos, activando la función crisp y removiendo de vez en cuando.
Si preferís el horno tradicional, hornead a 180°C, preferiblemente con ventilación, durante 40-45 minutos, removiendo de vez en cuando también en este caso. Si optáis por la freidora de aire, adaptad el peso total a la capacidad de la cesta y cocinad unos 25 minutos a 200°C.
Una vez cocido, añadid dos cucharadas de queso rallado y dos cucharadas de pan rallado, mezclad y dejad gratinar en el horno durante 5 minutos, o hasta obtener el dorado que deseéis.
Retirad del horno, dejad reposar diez minutos y servid calientes o templados.
Consumid este acompañamiento todavía caliente y crujiente. Las cantidades sobrantes conservadlas en la nevera, bien cerradas en un recipiente hermético, y consumidlas en un plazo de 24 h; podéis utilizarlas, por ejemplo, en una tortilla para preparar una receta de aprovechamiento.
Si queréis estar al día de mis recetas, seguidme también en:
pinterest, X, YouTube y TikTok.
Desde aquí, podréis volver al INICIO y descubrir las nuevas recetas!

