Los bollos de cardamomo son suaves y deliciosamente aromáticos panecillos de cardamomo que llenarán vuestra casa con el aroma de una pastelería danesa.
Los panecillos de cardamomo suelen venderse junto con los rollos de canela suecos y normalmente tienen una forma distinta para poder diferenciarlos. La principal diferencia es que están llenos de cardamomo recién molido, que tiene un sabor ligeramente picante y un delicioso aroma floral.
Las semillas de cardamomo son demasiado grandes y bastas para usarlas tal cual, así que es necesario triturarlas gruesamente con un mortero y una maja. Si no podéis encontrar las semillas de cardamomo, podéis sacarlas de las propias vainas. Si no encontráis ni las vainas ni las semillas, podéis usar cardamomo molido, que es más fácil de conseguir.
- Dificultad: Media
- Costo: Medio
- Tiempo de reposo: 4 Horas
- Tiempo de preparación: 1 Hora
- Tiempo de cocción: 20 Minutos
- Porciones: 10 piezas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
Ingredientes
- 500 g harina Manitoba
- 80 g azúcar
- 6 g sal
- 10 g levadura fresca
- 300 g leche
- 80 g mantequilla
- 100 g mantequilla
- 150 g azúcar moreno
- al gusto sal
- al gusto cardamomo (Fresco o en polvo)
- al gusto leche
- al gusto yema
Bollos de cardamomo
Para estos aromáticos bollos de cardamomo podéis amasar tanto a mano como en amasadora. Os muestro cómo hacerlos en amasadora, pero si tenéis mucha paciencia podéis lograr un resultado satisfactorio también amasando a mano, siguiendo los mismos pasos.
Lo primero es sacar la mantequilla un par de horas antes de empezar la preparación; debe estar blanda al momento de usarla.
Echad la harina, el azúcar, la levadura desmenuzada y la sal en el bol de la amasadora y mezclad ligeramente los ingredientes.
Mientras tanto, calentad la leche; no debe hervir, solo templarse.
Añadid lentamente la leche (podría no ser necesario usarla toda, depende de la harina que uséis) y amasad ligeramente con el gancho hasta obtener una masa homogénea.
Incorporad la mantequilla blanda poco a poco, una cucharada a la vez, hasta que se haya utilizado toda.
Subid a velocidad media y continuad amasando con el gancho durante 15-20 minutos, o hasta que la masa quede lisa y elástica.
Engrasad ligeramente un bol grande y colocad la masa en su interior.
Cubrid el bol con un paño de cocina limpio y dejadla levar en un lugar cálido durante 2-3 horas, o hasta que la masa haya doblado su volumen (depende de la temperatura que tengáis en casa).
Mientras tanto, sacad del frigorífico la mantequilla para el relleno: debe estar muy blanda.
Una vez que la masa haya doblado su volumen, sacadla con cuidado del bol. La masa se desinflará al manipularla.
Estirad la masa sobre una superficie ligeramente enharinada formando un rectángulo.
Preparad el relleno mezclando con una cuchara en un bol el azúcar moreno, una pizca de sal y la mantequilla. Usad la cuchara o una pequeña espátula para repartir uniformemente el relleno sobre la mitad de la masa.
Doblad la masa por la mitad. La parte sin relleno debe quedar plegada sobre la parte con relleno. Deberíais obtener un rectángulo.
Cortad la masa en tiras finas de 1-2 cm de ancho. Deberíais obtener unas 10 tiras, pero el número dependerá de cuánto hayáis estirado la masa. Cada tira servirá para formar un bollo.
Ahora la parte más complicada 😅: dar forma a los bollos de cardamomo.
Tomad una tira de masa. Envolved la masa con delicadeza alrededor de dos dedos abiertos o cuatro dedos de una mano (ved qué os resulta más cómodo). Cuando lleguéis al final de la tira, aflojad suavemente la masa enrollada entre los dedos y llevad el extremo de la tira hacia el centro del bollo, luego plegadlo firmemente por debajo.
Intentad trabajar rápido porque la masa tenderá a hincharse un poco al reposar, y se volverá un poco más difícil de manipular.
Colocad los bollos en una bandeja forrada con papel de horno, separándolos bien. Dejad la bandeja en un lugar cálido hasta que se hayan inflado ligeramente. El tiempo de levado dependerá de la temperatura ambiente (unos 30-60 minutos). Es importante que la habitación no esté demasiado caliente, o la mantequilla del relleno se derretirá.
Mientras tanto, precalentad el horno a 180°.
Pincelad los bollos con la yema de huevo batida con la leche y espolvoreadlos generosamente con cardamomo.
Hornead los bollos durante unos 20 minutos, o hasta que estén ligeramente dorados.
Sacad los bollos con cuidado y colocadlos sobre una rejilla, dejándolos enfriar completamente.
CONSEJOS
*Cuanto más largas sean las tiras de masa, más «capas» de azúcar y cardamomo se formarán en los bollos, haciéndolos también más bonitos a la vista.
*Durante la cocción, algo de mantequilla (pero no mucha) se derretirá y es normal. La mantequilla y el azúcar fundidos se acumularán ligeramente debajo de cada bollo y se caramelizarán durante la cocción. Podéis separar los trocitos caramelizados o dejarlos en los bollos.
*Si no tenéis tiempo podéis preparar la masa la noche anterior y dejarla levar lentamente en el frigorífico durante toda la noche. El levado más largo tiene la ventaja adicional de permitir que la masa desarrolle más sabor y una mejor textura. Por la mañana, la masa habrá al menos doblado su volumen y estará lista para modelarla según la receta.

