Tarta salada con ricotta, calabacín y speck

Tarta salada con ricotta, calabacín y speck: ¡esta es la delicia que llevaremos a la mesa hoy! Si buscáis una idea que se prepare muy rápido y que sea una solución para la comida o la cena fantástica, esta tarta salada es realmente sabrosa y hará feliz a toda la familia.
Para hacerlo aún más rápido, yo utilicé una masa de hojaldre sin gluten ya lista, así en pocos minutos la cena ya está en el horno. El speck crujiente marida de maravilla con la dulzura de la ricotta y la frescura del calabacín, creando una mezcla de sabores realmente irresistible.
Venid conmigo que empezamos a trastear.
¡Buena receta, Giusi!
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  • Dificultad: Muy fácil
  • Costo: Económico
  • Tiempo de preparación: 40 Minutos
  • Tiempo de cocción: 35 Minutos
  • Porciones: 4Personas
  • Métodos de Cocción: Horno
  • Cocina: Italiana

Ingredientes para la tarta salada de ricotta, calabacín y speck

  • 1 masa de hojaldre (yo la usé sin gluten)
  • 300 g ricotta
  • 3 calabacines (unos 200 g)
  • 100 g speck

Pasos para la tarta salada de ricotta, calabacín y speck

  • En un bol, trabajad la ricotta con un calabacín y medio crudo, tras cortarlo muy fino o en juliana; mezclad con cuidado y corregid de sal. Tomad la masa de hojaldre, desenrolladla y verted en su interior la mezcla de ricotta y calabacines, nivelándola bien.

    Importante: mantened la mezcla alejada de los bordes, luego plegadlos hacia el interior. Decorad la superficie con los calabacines restantes, cortados en rodajas o como prefiráis. Si queréis un acabado más dorado, pincelad la superficie de la tarta con un huevo batido o con leche y decorad con semillas de calabaza.

    Hornead a 200°C durante 30 minutos. Cinco minutos antes de que termine la cocción, añadid el speck en la superficie y retiradla del horno cuando hayan transcurrido esos minutos.

  • Dejad enfriar ligeramente, luego servid y comed con inmensa satisfacción!

    Espero que esta tarta salada os haya gustado. Nosotros nos la hemos comido entera. Nos vemos en la próxima receta.
    Gracias por haber cocinado conmigo. Siempre gracias por vuestra confianza.

Conservación

Podéis conservar la tarta salada de ricotta, calabacín y speck en el frigorífico, cerrada en un recipiente hermético, durante unos 2 o 3 días. A la hora de consumirla, os aconsejo calentarla ligeramente en el horno o en la freidora de aire para recuperar la fragancia de la masa de hojaldre.

Imagen del autor

pasticcidigiu

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