El pesto de nueces y tomates secos es un condimento cremoso, intenso y facilísimo de preparar. Una variante sabrosa de los pestos, perfecta cuando quieres llevar a la mesa algo distinto con pocos ingredientes y en muy pocos minutos. Las nueces regalan una textura aterciopelada y envolvente, mientras que los tomates secos aportan carácter y una nota salina irresistible.
Es ideal para condimentar la pasta, untar en tostas calientes, rellenar sándwiches gourmet o acompañar segundos platos y verduras a la parrilla. Una receta versátil para tener siempre lista en el frigorífico, porque salva almuerzos y cenas de último minuto.
Además se prepara sin cocción: basta con poner todo en el procesador y triturar hasta obtener una crema lisa y aromática.
Si buscas otras alternativas al pesto de albahaca, te interesarán estas otras recetas:
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Muy económico
- Tiempo de preparación: 5 Minutos
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todo el año
Ingredientes para preparar el Pesto de nueces y tomates secos
- 120 g nueces
- 4 tomates secos en aceite
- 80 g Parmigiano Reggiano DOP
- 8 hojas albahaca
- 100 ml aceite de oliva virgen extra
- sal
- pimienta
Herramientas para preparar el Pesto de nueces y tomates secos
- Procesador
Pasos
Si los tomates secos están muy secos, déjalos ablandar unos minutos en agua tibia y luego escúrrelos bien.
Introduce en el procesador las nueces, el Parmigiano Reggiano DOP en trozos, los tomates secos cortados en trozos y las hojas de albahaca.
Añade una pizca de pimienta y poca sal, ajustando después según la salinidad de los tomates secos y del Parmigiano.
Vierte el aceite de oliva virgen extra en hilo mientras trituras.
Tritura a pulsos hasta obtener una crema homogénea y compacta. Si lo prefieres más suave, añade otro chorrito de aceite.
Prueba y ajusta de sal si es necesario.
Usa de inmediato o traslada el pesto a un tarro limpio.
Cómo usarlo
Para condimentar la pasta aligerándolo con un poco de agua de cocción.
En bruschettas y tostas calientes.
Dentro de sándwiches y focaccias.
Para rellenar tartas saladas.
Con pollo, salmón o verduras a la parrilla.
Como crema para ensaladas de cereales.
Conservación
Conserva el pesto en el frigorífico en un tarro cerrado, cubierto con una fina capa de aceite de oliva virgen extra, durante 3-4 días.
También puedes congelarlo en pequeñas porciones.
Consejos
Tritura a intervalos cortos para no calentar demasiado los frutos secos.
Si quieres un sabor más delicado, usa mitad Parmigiano y mitad ricotta curada.
Añade agua de cocción de la pasta en el momento de usarlo para hacerlo super cremoso.
Si te gustan los sabores frescos, añade ralladura de limón.
Variantes
Versión sin lactosa
Usa un queso curado naturalmente sin lactosa o elimínalo.
Versión vegana
Sustituye el Parmigiano por levadura nutricional en escamas.
Más rústico
Deja el pesto ligeramente granuloso.
Más aromático
Añade perejil, tomillo o mejorana.
FAQ (Preguntas y respuestas)
¿Puedo usar nueces ya peladas y envasadas?
Sí, lo importante es que estén frescas y no rancias.
¿Puedo usar tomates secos en aceite?
Sí, escúrrelos bien antes de triturarlos y reduce la cantidad de aceite añadido.
¿Es adecuado para pasta fría?
Sí, también es excelente para aliñar ensaladas de pasta o cuscús.
¿Puedo hacerlo sin albahaca?
Sí, puedes sustituirla por perejil o rúcula.

