Las alcachofitas en aceite son un tipo de aperitivo que generalmente preparo cada año y guardo en tarros como reserva para usarlas durante las épocas de fiesta y cuando tengo invitados.
Es uno de esos aperitivos que está en lo más alto de la lista cuando hay que pensar qué poner en la mesa entre los entrantes.
Este producto se puede comprar desde mediados de abril hasta mayo y se encuentran en el mercado aproximadamente un mes; es una variedad de alcachofa pequeña que generalmente se utiliza precisamente para este tipo de receta.
En casa, las alcachofitas gustan mucho y cuando no puedo hacerlas porque quizá no ha sido un buen año de producción, procuro no utilizar todos los frascos y conservo los últimos con mucha celosía.
Como alternativa podéis prepararlas y, en vez de ponerlas en aceite, una vez secas al aire se pueden meter en una bolsa para alimentos y congelarlas.
Si las congeláis, para usarlas bastará con descongelarlas sobre papel absorbente y luego aliñarlas con aceite virgen extra.
Los ingredientes no contienen las cantidades porque según la cantidad de alcachofitas necesitaréis limones, aceite y vinagre.
Calculamos que cada kg de alcachofitas rinde aproximadamente 1 tarro medio de alcachofitas en aceite.
Probad también a preparar las alcachofitas en aceite y veréis qué buenas son!
Si preparáis alguna de mis recetas, enviadme las fotos y las publicaré en mi página con vuestro nombre.
Kcal 1765 por 200 g de producto
- Dificultad: Fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de reposo: 1 Día
- Tiempo de preparación: 1 Hora
- Tiempo de cocción: 2 Minutos
- Porciones: 1
- Métodos de Cocción: Hervido
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera
Ingredientes para preparar las Alcachofitas en aceite
- alcachofitas
- al gusto sal
- aceite de semillas de cacahuete o de girasol
- aceite de oliva virgen extra
- vinagre de vino blanco
- zumo de limón
Utensilios
- 10 Tarros tarros de vidrio
Preparación de las alcachofitas en aceite
En un bol, preparar zumo de limón recién exprimido.
Limpiar las alcachofitas quitando las hojas más oscuras y duras; después recortar la parte de las hojas para dejarlas bien arregladas. La parte de la base de la alcachofita se puede cortar en punta o plana.
Pasar cada alcachofita limpia por el limón y luego ponerlas en una cacerola de acero de bordes altos.
Una vez limpias todas, hervirlas con un litro y medio de vinagre, medio litro de agua y un poco de sal.
Cocinarlas hasta que, pinchando con un palillo por la base de las alcachofitas, esté blanda.
Escurrirlas bien en un colador sin que vuelvan a entrar en contacto con el agua.
Cuando estén bien escurridas, poner un mantel limpio (preferiblemente blanco porque se mancha) sobre una superficie y colocar cada alcachofita boca abajo (la parte de las hojas debe tocar el mantel) y dejarlas al aire durante al menos 24 horas.
Cuando estén secas, ponerlas en tarros de vidrio con un dedo de aceite virgen extra y rellenar el resto con aceite de semillas.
Las alcachofitas deberán quedar cubiertas por el aceite.
Cerrar bien los tarros y conservar incluso durante 1 año o más.
Si en cambio las vais a utilizar enseguida, aliñadlas con aceite virgen extra y conservadlas en la nevera un par de horas antes de servir.

