Falso tiramisú de fresas: el postre ligero y espectacular para la primavera.
Si buscáis un postre que sea una explosión de frescura y color, el falso tiramisú de fresas es la receta perfecta para vosotros.
¿Por qué «falso»?
La diferencia principal respecto a la versión clásica está en el relleno: he elegido no usar mascarpone, sustituyéndolo por una deliciosa crema pastelera.
El resultado es un postre más ligero, pero increíblemente cremoso y aterciopelado.
El corazón de este tiramisú está compuesto por muchísimos trocitos de fresas frescas.
En mi versión prefiero crear una capa separada, pero si queréis una textura aún más envolvente, podéis mezclarlas directamente con la crema antes de rellenar.
Para hacer el postre aún más alegre y primaveral, decidí añadir color también a la cobertura.
Utilizando migas de bizcocho genovés coloreadas (o simplemente al natural), se consigue un efecto «mimosa» o un prado floreado que evoca inmediatamente el despertar de la naturaleza.
Es una idea sencilla pero de gran impacto visual que conquista a primera vista.
Para obtener un resultado perfecto sin estrés, os recomiendo preparar el bizcocho genovés el día anterior.
Dejándolo reposar una noche, será mucho más fácil de cortar y desmenuzar para la decoración final, y vosotros solo tendréis que preocuparos de preparar la crema y componer vuestra obra maestra.
Fresco, colorido y sin la pesadez del mascarpone: ¡este falso tiramisú de fresas se convertirá en el protagonista de vuestras mesas festivas!
Kcal 400 aproximadamente por persona
- Dificultad: Fácil
- Costo: Medio
- Tiempo de reposo: 3 Horas
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 8 personas
- Métodos de Cocción: Sin cocción
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Primavera, Verano, Día de la Mujer
Ingredientes para preparar el Falso tiramisú de fresas
- 750 ml leche entera
- 3 huevos (medianos)
- 150 g azúcar
- 65 g almidón de maíz
- 2 cucharaditas vainilla (líquida)
- 1 huevo (mediano)
- 35 g azúcar
- 2 g levadura en polvo para repostería (opcional)
- 1 g vainillina
- 50 g harina 00
- 170 g fresas
- 1/2 cucharada azúcar
- 1 cucharadita limón (zumo)
- 150 g soletillas
- 200 ml alchermes
- al gusto bizcocho genovés (desmenuzado)
- colorante alimentario (amarillo)
Herramientas
- 1 Fuente fuente para postres
Preparación del Falso tiramisú de fresas
Para empezar preparamos el bizcocho genovés batiendo el huevo con una batidora; una vez montado y esponjoso, añadid el azúcar y mezclad a mano con cuidado de no bajar la mezcla.
Incorporad el resto de los ingredientes poco a poco, trabajando siempre a mano; una vez completada la masa, engrasad y enharinad un molde de bordes altos y de diámetro bastante pequeño.
Verted la masa en el molde y hornead en horno caliente a 180°C durante unos 15 minutos, aunque el tiempo de cocción variará según el tamaño del molde.
Ocupémonos de preparar la crema pastelera uniendo todos los ingredientes, trabajándolos con un batidor y poniendo a cocer a fuego bajo, removiendo con frecuencia.
Al terminar la cocción obtendréis una crema densa que volcaremos en un bol resistente al calor y la cubriremos con film transparente en contacto con la crema.
Dejad enfriar la crema y luego ponedla en la nevera al menos 2 horas.
Si tenéis prisa podéis meterla 20 minutos en el congelador y después en la nevera; de este modo aceleraréis el proceso.
Cuando estéis listos para montar el postre, lavad y cortad las fresas en trocitos, aliñad con azúcar y limón y reservad.
Triturad el bizcocho genovés, añadid una pizca de colorante alimentario amarillo y reservad.
A continuación tomad una fuente de cerámica o vidrio y montad el postre.
Empapad las soletillas en el alchermes y formad la base del postre, luego colocad la crema con una manga pastelera para hacer el relleno, verted la mitad de las fresas reservadas y de nuevo una capa de soletillas previamente empapadas en alchermes.
Completad con la crema…….
…luego espolvoread toda la superficie con el bizcocho genovés desmenuzado que habíais reservado y decorad la superficie con los trocitos de fresa sobrantes.
Meter en la nevera al menos una hora antes de servir.
El postre se conservará perfectamente en la nevera durante al menos 2-3 días sin problemas.

