Cuando tengo poco tiempo pero quiero poner en la mesa algo delicioso y ligero, las pechugas de pollo al limón con patatas nuevas y romero son una de mis soluciones favoritas. Se preparan en un momento, se cocinan en el horno junto con las patatas. El limón hace que la carne sea tierna y aromática, el romero le da ese toque rústico y las patatas absorben todos los sabores creando un acompañamiento perfecto. Una receta sencilla, sana y completa, perfecta para una cena en familia o incluso para el almuerzo del día siguiente!
¿Otras partes del pollo?
Si prefieres muslos, contramuslos o alitas, puedes usar la misma base de ingredientes y aumentar un poco los tiempos de cocción: ¡el resultado será aún más jugoso!
- Dificultad: Muy fácil
- Costo: Económico
- Tiempo de preparación: 30 Minutos
- Porciones: 2 Personas
- Métodos de Cocción: Horno
- Cocina: Italiana
- Estacionalidad: Todas las estaciones
Ingredientes
Ingredientes (para 2 personas)
- 2 pechugas de pollo (cortado grueso)
- 300 g patatas nuevas
- zumo de limón
- 1 cucharadita ralladura de limón (rallada)
- 2 ramitas romero
- 1 diente ajo
- 3 cucharadas aceite de oliva
- sal (al gusto)
- pimienta (al gusto)
Pasos
Marine el pollo
En un bol grande, coloque los trozos de pollo. Vierta el zumo fresco de un limón, añada una generosa cantidad de ralladura de su cáscara aromática, unos dientes de ajo machacados (no demasiados si quieres un sabor delicado), y algunas ramitas de romero.
Condimente todo con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, una molienda de pimienta negra y una pizca de sal. Mezcle con las manos —sí, ¡con las manos!— para distribuir bien los aromas y crear esa magia que solo el contacto directo con los ingredientes puede dar.
Cubra con film transparente y deje reposar en el frigorífico al menos 30 minutos. Manténgalo en adobo por 1 hora.
Prepara las patatas
Lava bien las patatas nuevas (puedes dejar la piel). Si son grandes, córtalas por la mitad. Condiméntalas con aceite, sal, pimienta y algunas agujas de romero.
Dispón en la bandeja
En una bandeja grande, coloca el pollo marinado y las patatas alrededor. Añade algunas rodajas de limón aquí y allá para un aroma extra.
Cocción
Hornea en horno ventilado a 200°C durante unos 45-50 minutos, girando a mitad de cocción. Si deseas, desglasa con vino blanco a mitad de tiempo.
Sírvelo caliente
El pollo estará dorado, con piel crujiente y carne tierna. Las patatas bien asadas, blandas por dentro.
Conservación
Conservación
En el frigorífico:
El pollo sobrante se conserva perfectamente en un recipiente hermético durante 2 días. Te recomiendo calentarlo en el horno o en una sartén con unas gotas de agua para mantenerlo tierno.
En el congelador:
Puedes congelarlo todo, incluso ya porcionado. Se conserva hasta 3 meses. Descongélalo lentamente en el frigorífico y luego caliéntalo bien antes de servir.
✨ Notas sabrosas
Si te gusta el sabor más intenso, añade a la marinada una cucharada de mostaza rústica o una pizca de pimentón ahumado.
¿Quieres un efecto «crujiente por fuera y tierno por dentro»? Al final de la cocción, activa el grill durante 5 minutos.
Excelente idea para la fiambrera del día siguiente: corta el pollo en tiras y acompáñalo con las patatas y una cucharada de mayonesa al limón.

