La Mona de Pascua es el dulce símbolo de las festividades de Semana Santa en España, especialmente en las regiones de Valencia, Murcia y Cataluña.
Su nombre tiene raíces antiguas: probablemente deriva del término árabe munna, que significa «regalo» o «provisión de boca». En la antigüedad, era un tributo de comida (huevos, dulces, productos agrícolas) que los moros ofrecían a sus señores como augurio de fertilidad y abundancia.
La inclusión de los huevos cocidos se volvió central con el cristianismo: el huevo representaba la vida que nace y la Resurrección de Cristo.
Antiguamente, la Mona era un pan dulce sencillo, enriquecido con huevos cocidos, que los padrinos regalaban a sus ahijados el Lunes del Ángel como deseo de fertilidad y renacimiento. El dulce contenía tantos huevos como años del niño, hasta un máximo de 12 (la edad de la Confirmación).
Hoy en día, esta tradición sigue viva en las excursiones al campo, donde «romper el huevo» de la Mona es un gesto festivo que une generaciones.
Si la forma recuerda mucho a nuestras cuzzupe calabresas o a las scarcelle pugliesi, la versión española se distingue por sus aromas inconfundibles: el intenso perfume del agua de azahar (agua de azahar) y el uso de aceite de oliva en lugar de mantequilla.
Hoy en España, el Lunes de Pascua es el día en que las familias salen al campo para «romper el huevo» (cascar el huevo) en la frente de un amigo (en broma) y comer la Mona juntos.
En esta receta he querido reinterpretar esta tradición secular para hacerla accesible a todos, sin traicionar su esencia.
Os propongo una Mona de Pascua en versión sin gluten, elaborada con masa madre para una mejor digestibilidad y una fragancia que perdura en el tiempo.
- Dificultad: Media
- Costo: Económico
- Tiempo de reposo: 13 Horas
- Tiempo de preparación: 15 Minutos
- Tiempo de cocción: 30 Minutos
- Porciones: 4 piezas
- Métodos de Cocción: Horno, Horno eléctrico
- Cocina: Española
- Estacionalidad: Pascua, Primavera
Ingredientes
- 150 g masa madre fresca sin gluten (refrescada)
- 100 ml leche
- 100 g azúcar (+ para decorar)
- 450 g mezcla de harinas sin gluten
- 8 g xantano
- 1 cuchara agua de azahar
- al gusto ralladura de limón
- 2 huevos (+ 1 para pincelar)
- 80 ml aceite de oliva
- 4 huevos cocidos
- 1
Pasos
Activación: En un bol amplio, disuelve la masa madre en la leche tibia con el azúcar y el agua de azahar.
Masa: Añade los 2 huevos y el aceite de oliva. Empieza a incorporar la harina tamizada con el xantano y las ralladuras de cítricos. Trabaja la masa (mejor si es con amasadora) durante unos 10 minutos. Debe quedar elástica y ligeramente pegajosa. Si está demasiado seca, añade una cucharada de leche.
Primera fermentación: Cubre el bol con film y deja fermentar en un lugar cálido (26-28°C) hasta que doble su tamaño. Con masa madre tardará entre 6 y 10 horas.
Formado: Divide la masa en 4 bolas redondas (las clásicas monas).
Aplasta ligeramente el centro de cada bola y coloca el huevo cocido con cáscara (puedes también colorear la cáscara antes) pincelado con aceite.
Crea dos tiras de masa y cruza en «X» sobre el huevo para fijarlo.Segunda fermentación: Coloca las monas sobre la bandeja con papel de horno, tápalas y déjalas reposar otras 2-3 horas.
Horneado: Pincela con el huevo batido y espolvorea abundantemente con azúcar. Es típico humedecer un poco de azúcar granulada (azúcar humedecido) con unas gotas de agua para formar unos «grumos» blancos que se ponen encima antes de hornear: crean esa costrita azucarada típica de la versión valenciana.
Hornea a 170°C (convección) durante unos 25-30 minutos, hasta que estén doradas.

